El chef Dante Liporace, referente de la gastronomía moderna, desembarcó en la Casa Rosada donde cocina para el mismísimo presidente Mauricio Macri, su gabinete y los 800 empleados que trabajan en Casa Rosada.
Liporace es rebelde y contestatario con muchos de sus pares, nació en Bahía Blanca en el seno de una familia de clase media y es hijo único de padres separados. Terminó el secundario después de cambiar varias veces de colegio tras ser expulsado. Estudió en la escuela del Gato Dumas hace 20 años, se terminó de formar en el exterior y sueña con abrir un restaurante en Nueva York, ciudad que define como su lugar en el mundo.
Actualmente es la cabeza de Tarquino en Recoleta, aunque su primer restaurante fue Moreno, que estuvo abierto por dos años en San Telmo desde el 2009.
La cocina estaba muy abandonada en cuanto a suciedad y falta de profesionalismo. Había gente fumando, la cocina sucia y la gente cocinando allí. No sacamos a nadie de la cocina y todos entendieron los cambios porque fumar en una cocina es ridículo. Tampoco dejar cosas sucias. No puede pasar. Es un riesgo muy alto. Formé un grupo muy interesante de cocineros.
Le tengo fe a Macri, creo que Cristina no vuelve y Massa es una interesante opción pero hoy es el momento de Macri y si esto levanta hay Macri para varios años.
En el exterior ahora no están preocupados por nosotros. Están esperanzados. Ahora hay otra visión de Argentina.
Nunca cociné para los Rolling Stones. A mí me llamaron porque yo tengo una receta para hacer el pastel de papas que ellos comen y entonces me consultaron, dije cómo hacerlo y nada más. Sí cociné para Obama, George Bush padre y Jimmy Carter.
Me echaron varias veces del colegio secundario en Bahía Blanca. Soy caprichoso como todo hijo único y no me gustaba estudiar, pero igualmente terminé de estudiar a los 18 años.
Estudié en la cocina de Gato Dumas porque estaba en un resumen de la tarjeta de crédito. Había abierto la escuela y me anoté. Durante un año venía de Bahía Blanca todas las semanas a estudiar acá. Fue un gran sacrificio de mamá.
Lo de Francis Malmann no me molesta porque es un circo que a él le sirve. Pero no es el referente de la cocina argentina. Es lindo para verlo incluso recitando, pero no para mostrar gastronomía afuera. Francis no es el referente de la gran cocina.
La carne hay que comerla muy jugosa para degustarla bien y por las propiedades que tiene. En particular carne tan buena como la Argentina. Es un desperdicio comerla muy cocida.
Viajo a París y Nueva York para incorporar cosas y actualizarme. No voy a destinos exóticos.
Me gustaría tener un restaurante 100% Dante. Tarquino es el restaurante, pero la entrada, la sala no es Dante. Tendría un servicio más relajado y me gustaría que se viera la cocina. La haría abierta.