Hasta hace apenas unos años, la comida al paso en la Ciudad de Buenos Aires era sinónimo de panchos, hamburguesas o choripanes. No mucho más. La oferta se reducía a platos simples, rápidos y conocidos, muy conocidos. Sin embargo, la ciudad ya no es la misma. La globalización trajo nuevos sabores a la escena gastronómica, hubo proyectos que se convirtieron en pioneros y consolidaron a la comida callejera como una tendencia.

Con versiones gourmet de viejos clásicos, aportes de la cocina nacional de distintos países y una impronta cosmopolita, la Guía Oleo ofrece un listado con las mejores opciones para disfrutar de una exquisita comida rápida.


Bolívar 914, San Telmo



El Banco Rojo es uno de los mejores lugares para wraps y sandwiches de Buenos Aires. Tienen un shawarma de cordero increíble, pero su fuerte está en los sándwiches. Se puede encontrar el mítico de queso filadelfia, el Philly Cheese Steak, con carne, cebollas asadas y queso cheddar. También se puede encontrar un exquisito sándwich de Cerdo Tandori, con cerdo marinado en yogurt al curry. Además, hay menús especiales que cambian diariamente.


Charcas 3816, Palermo

Uno de los mejores shawarmas de la ciudad es el de Demashk. Con ya unos años de presencia en suelo porteño, esa comida árabe es un wrap de pan pita relleno de carne especiada y verduras. En Demashk se mantiene una auténtica receta siria, traída por su dueño, Balil. El lugar es chico, y a veces es necesario esperar un poco, pero vale la pena. También se venden otros productos como falafel, humus o keppe crudo.


El Salvador 4101, Palermo

Las arepas están cada vez más asentadas en la ciudad de Buenos Aires. Son tortillas de maíz gruesas que pueden ser rellenas con una innumerable variedad de ingredientes. Hay tanto arepas de Colombia como de Venezuela, y todavía no está definido cuáles son mejores. sin embargo, en ambos casos hay riquísimos exponentes. Algunos ejemplos: la clásica (con queso), la Caleña (con carne desmechada, plátano y queso rallado) o la Barranquillera (palta, pollo desmechado, choclo, mayonesa y queso).



Perú 424, San Telmo

El crêpe es lo que, en la cocina francesa, sería la comida rápida. Un, dos, crêpes es un restaurante colorido perteneciente al galo Ludovic Casrouge, ideal para darse un aire parisino. Usan ingredientes súper frescos, y hay crêpes deliciosos como el de pechuga de pollo a la plancha con vegetales asados y queso o el de panceta ahumada, queso, huevo, tomates confitados y cebolla caramelizada. Ofrecen además wraps (por ejemplo el de pechuga de pollo salteada, con guacamole y lechuga) y crêpes dulces: el de manzanas salteadas y salsa de caramelo casera es deslumbrante.



Thames 612, Villa Crespo

La Crespo es una pequeña rotisería y restaurante en Villa Crespo que ofrece comida tradicional judía con una impronta a la neoyorquina que haría al mismo Woody Allen sentirse a gusto. La estrella absoluta es el Hot Pastrami Sandwich, con 200gr. de pastrami caliente con pepinitos y cebollas caramelizadas en emulsión de mostaza de dijón, con pan multicereal. También vale la pena el bagel de salmón con alcaparras y queso filadelfia. Hay también varias delicias de la cocina judía como los bohíos, kippes, o knishes, y si a alguien le queda lugar para el postre, un riquísimo strudel de manzana.



Serrano 1580, Palermo

Diggs abrió a fines del 2015, con una propuesta estilo California. No tiene panchos sino hot dogs, y no hay costillas de cerdo sino ribs. Las salchichas las hacen ellos mismos, con la cocina a cargo del chef Dante Franco, ex jefe de cocina de Espacio Dolli. Hay variedades con carne de vaca, cerdo, pollo y cordero, y son absolutamente artesanales. Además, tienen aderezos muy ricos y originales, como mostaza a la sidra o un exquisito chucrut casero.