Uno de los mayores ejemplos del movimiento arquitectónico del constructivismo está en peligro de ser demolido. La torre de Shújov de transmisión radial, un ícono moscovita y conocida popularmente como la "Torre Eiffel rusa", podría ser derribada próximamente. Activistas y arquitectos del mundo lanzaron una petición para salvar a este preciado monumento de 160 metros de altura , y para generar conciencia a nivel global sobre la situación de deterioro que la ve afectada.
La torre de Shújov es tan icónica en su país natal que es conocida como la "Torre Eiffel rusa". Fue diseñada por el ingeniero Vladimir Shújov y se alza con una imponente altura de 160 metros. Es una torre de comunicaciones erigida para la red de radiodifusión de Rusia, pero pronto se volvió parte del skyline de este país y fue tan amada y odiada como el monumento parisino lo fue en Francia. Y ahora se lanzó una petición para que el gobierno de Vladimir Putin ayude a salvar este preciado símbolo de la arquitectura moderna.
Esta torre está ubicada cerca del centro de la ciudad de Moscú. Fue construida entre 1919 y 1922, y es catalogada por los expertos como uno de los íconos de constructivismo, una corriente arquitectónica que se define por la exploración de materiales más modernos, y que influenció a los artistas y pensadores de la avant-garde a nivel mundial. Su estructura de 160 metros no fue construida progresivamente sobre la superficie, sino que fue ensamblada en el piso y luego levantada y ubicada en su lugar utilizando grúas.
Construida como una torre de transmisión radiofónica, su estructura fue descuidándose y deteriorándose con el paso de los años, debido a la falta de mantenimiento. Debido a esto, además de que está ubicada en un lugar ideal en el centro de Moscú, la torre podría estar próxima a ser demolida. Sin embargo, varios grupos de activistas, incluyendo a la organización con base en Nueva York World Monuments Fund (Fondo Mundial para los Monumentos, en español), están tratando de salvarla.
Una petición fue lanzada este año para preservar este edificio, y para hacer que se conozca la relevancia cultural y patrimonial de la torre de Shújov. Durante el 2014, el edificio estuvo por primera vez realmente en peligro. Se llevó a cabo una lucha mediática entre activistas y autoridades rusas, y una encuesta reveló ese año que el 91% de los ciudadanos de ese país creía que se debía mantener la torre intacta y que no se debería tirar abajo. Debido a este apoyo multitudinario, la estructura sobrevivió hasta el día de hoy.
Actualmente, la torre está muy afectada por la corrosión, debido a reparaciones inadecuadas durante los años 70, lo que aceleró su deterioro estructural. Su condición y la ubicación de primera en la que se encuentra erigida hacen que sea la candidata ideal para la demolición, lo que liberaría para otros usos un terreno en pleno centro de Moscú, una ciudad siempre en crecimiento y expansión, como todas las grandes urbes del mundo.
Y como restaurarla no está entre los próximos planes del gobierno de Putin, el World Monuments Fund puso a esta torre en una lista de monumentos en peligro, para que el mundo tome conciencia de su valor patrimonial. El objetivo central, sin embargo, es una restauración total y trabajos de emergencia para detener el deterioro y reforzar la torre lo antes posible, ya que la organización asegura que "la pérdida de esta obra maestra de la arquitectura e ingeniería aumenta cada día que pasa, a la vez que aumenta el costo de ejecución de los trabajos".
De esta manera, la petición lanzada a través de la plataforma global change.org busca salvar este patrimonio, un símbolo arquitectónico de su época y un ícono moscovita en pleno centro de la ciudad rusa.