La mayoría de las veces, el cuerpo obedece las órdenes del cerebro. Uno puede aplaudir con las manos sin inconvenientes; correr y saltar con piernas que reaccionan al instante o girar la cabeza si algo sorprende. En condiciones normales, nada de esto significa un gran esfuerzo.
Pero así como se realizan las acciones propuestas, a la vez conviven momentos en los que el cuerpo toma el control. Y motoriza una serie de acciones aparentemente sin sentido para nuestra mente, que nos agarra por sorpresa.
Hay algunas que nos avergüenzan, otras que marcan un acomodamiento de nuestro cuerpo o también el indicio de que alguna enfermedad empezó a afectar al organismo. Entre las más comunes, hay cinco que merecen enumerarse y explicar por qué ocurren.
Si la temperatura cambia bruscamente de calor a frío o si aparece una amenza cercana, la piel de gallina o piloerección llega antes que cualquier otro síntoma. Es la consecuencia de que los músculos asociados a cada uno de los pelos de la piel se han contraído.
"La piel de gallina es un fenómeno fisiológico que nos protege del frío aumentando la capa de aire encima de la piel y, por lo tanto, el aislamiento. Es el equivalente a ponerse un pulóver", explica Josep Tur, profesor de Fisiología de la Universidad de las Islas Baleares, en España.
"Ya hemos perdido mucho pelo respecto a otros primates, así que la piloerección no nos hace parecer tan feroces como ellos o como cuando un gato se eriza, pero es la misma respuesta a un estímulo exterior potencialmente dañino", explica Tur.
Seguramente les pasó a casi todos. Se trata de la incómoda sensación que casi siempre desaparece al poner la mano en el ojo. Este fenómeno que hace palpitar el ojo es un movimiento involuntario que se conoce como nistagmo ocular, que ocurre cuando la vista no logra adaptarse a los movimientos.
Todavía no son muy conocidos los mecanismos que tiene el sueño, pero una de las teorías que suman fuerza es la que apunta a que es un momento utilizado para recuperar fuerzas. Para Tur, este período se puede explicar como un "desfragmentado de disco duro en un computador: el sueño obedece a un reordenamiento interior de todos los recuerdos, sensaciones, memorias, entre otras".
Pero en estos procesos que aún no son tan estudiados, la fase REM (de sus iniciales en inglés Rapid Eyes Movement) es el momento en que tenemos los sueños más intensos y hasta las pesadillas que tanto odiamos, y es aquí cuando el cerebro está activo pero se mantiene inconsciente. "Seguramente, esa sensación de caída que se da aquí está relacionada con el estrés y los distintos estímulos que hayas vivido durante el día, que reaparecen", dice Tur.
El rugido interno es conocido como borborigmo: "Corresponde a un tipo de movimiento que el intestino realiza cuando estamos en ayunas", explica Juan Martínez Pinna, de la Universidad de Alicante.
Tras comer algo se producen los movimientos peristálticos que permiten el avance de la comida.
Pero al estar en ayunas, este movimiento se inhibe y se da otro "meneo", uno que se produce cada dos o tres horas y que aumenta a medida que la sensación de apetito va en aumento. Para el experto este movimiento es para poder vaciar cualquier resto de comida que pudo haber quedado de la digestión y que prepara todo para volver a comer sin problemas en el estómago.
El rubor en el rostro es una reacción incontrolable y que solo se da en los seres humanos y en ningún otro ser en el mundo animal. Su origen, el mismo que el de cuando alguien se pone blanco como el papel, está en el sistema nervioso simpático: "Las emociones de la vida cotidiana, sobre todo las intensas, se procesan en el sistema límbico en general y en la amígdala en particular, que controla el hipotálamo, que a su vez controla el simpático. Es el sistema que se activa en situaciones de riesgo y estrés físico o químico, pero también cuando oímos música o vemos a la persona amada", expone Martínez Pinna.
Por eso disminuye en la piel y las vísceras: "De ahí que palidezcamos y, seguramente, también a esto se deben las mariposas en el estómago, pues se reducen las secreciones y la motilidad del sistema gástrico", explica.
Más Noticias
Alba Guijarro, psicóloga: “Una relación tóxica se puede cambiar si se cumplen dos cosas”
Ciertas dinámicas negativas pueden revertirse, aunque la experta señala que esto no significa que “sí o sí tengas que quedarte en esa relación”

La abogada argentina detenida en Brasil por racismo se enfrentará hoy a la Justicia del país vecino
Agostina Páez cumple con un arresto domiciliario en Río de Janeiro luego de un episodio de discriminación ocurrido en enero. La defensa anticipó que va a pedir su regreso a Argentina si se extiende el debate

Magaly Medina amenaza con nueva revelación sobre Mario Irivarren, Said Palao y más: “Pondrá de cabeza a los protagonistas”
La conductora anunció una revelación que podría cambiar la historia del “Operativo Argentina”. El adelanto promete impactar a los protagonistas del ampay

La Guardia Civil da una lista de recomendaciones para evitar estafas: claves para proteger datos y cuentas bancarias
El cuerpo advierte sobre las técnicas más frecuentes de los estafadores y detalla cómo actuar ante movimientos sospechosos en las cuentas

La menopausia puede influir en la textura y el aspecto del pelo, según una dermatóloga
Las alteraciones hormonales durante esta etapa pueden provocar cambios como sequedad, encrespamiento o pérdida de volumen en la melena
