Eso de que "la educación comienza por casa" aplica a todo. También a lo que a cuidados de la salud se refiere.
Es que si se toma conciencia de que más allá de las campañas masivas o programas nacionales que puedan llevarse a cabo desde los organismos de salud, cada uno desde su lugar puede aportar mucho a la hora de combatir una epidemia como la de dengue, el cuadro de situación quizá sería otro.
Desde el Ministerio de Salud confirmaron ayer 15 mil casos de la enfermedad en todo el país, y presentaron un panorama nada alentador, en el sentido de que el pico del brote, que este año comenzó en noviembre, suele darse en marzo y abril. Así las cosas, lo peor, estaría por venir.
"Estamos en el pico máximo de mosquitos", destacó Nicolás Schweigmann. "En esta época del año, estamos en la abundancia máxima del Aedes aegypti que se sostiene hasta finales de marzo o abril, cuando descienden las temperaturas", agregó Sylvia Fischer. Ambos, científicos de la Facultad de Ciencias Exactas Y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), que monitorean desde 1998 el cuadro de situación de estos insectos en 200 puntos de la Ciudad y la provincia de Buenos Aires.
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