No es ninguna novedad que el consumo de cocaína produce alteraciones que dañan la estructura del cerebro, pero la conclusión a la que llegaron los investigadores de la Universidad Johns Hopkins es aún más alarmante. En altas dosis, la droga genera que las células cerebrales se coman a sí mismas.
Mediante la experimentación con ratones, los científicos detectaron que la cocaína activa un proceso llamado "autofagia hiperactiva" que consiste en que las neuronas se autocanibalizan.
Además, observaron ese mismo comportamiento en el cerebro de los ratones cuyas madres habían recibido cocaína mientras estaban embarazadas.
Solomon Snyder, uno de los científicos a cargo del estudio y profesor de Neurología en esa institución, explicó que la autofagia es un "proceso de limpieza" celular normal y al mismo tiempo necesario ya que libra a las células de los desechos que acumulan en las vacuolas de membrana cerrada o "bolsas" dentro de la célula. Sin embargo, precisó que cuando ese proceso se acelera y se sale de control produce la muerte celular.
Snyder señaló que al avanzar en la realización de "autopsias" para determinar cómo mueren las células por el efecto de esa droga, "esa información dio una visión inmediata de cómo podríamos utilizar un conocido compuesto para interferir con ese proceso y prevenir el daño (el compuesto CGP3466B)".