La comprometida realidad del Chelsea (sólo 25 puntos en 22 partidos en la Premier League) hace que el empate 3-3 ante Everton en Stamford Bridge valga oro. Incluso si el tanto de la igualdad fue convertido en fuera de juego y del tiempo que había adicionado el árbitro Mike Jones. El capitán John Terry abrió la polémica al marcar un gol que debió haber sido anulado.
El conjunto dirigido por Guus Hiddink, que logró remontar 0-2 y aún así estuvo al borde del abismo por un gol del argentino Ramiro Funes Mori en el minuto 91, logró sellar la parda final al minuto 98 cuando el árbitro había dado siete de añadido.
El Chelsea parecía condenado a la derrota, pero el colegiado Mike Jones le dio un minuto más de vida al encuentro y llegó esa jugada ilegal en la que Terry definió con el taco un pase de cabeza de Oscar, para que Stamford Bridge estalle de alegría.
"Me encuentro muy molesto, enojado. Es un claro fuera de lugar y está sobre el tiempo. Nos lo han quitado (el triunfo) de una manera muy injusta. Todo lo que quieres es que el árbitro haga su trabajo. El juez de línea estaba en una buena posición y Terry estaba en fuera de juego. Quitar dos puntos de la manera en que sucedió, nadie se merece eso, nadie en el vestidor se lo merece", disparó el español Roberto Martínez, DT del Everton.
iLEA MÁS:/i
div class="embed_cont type_freetext" id="embed23_wrap" rel="freetext">