La escandalosa e improbable fuga de los condenados por el triple crimen de General Rodríguez, Víctor Schillaci y los hermanos Martín y Cristian Lanatta, tiene un capítulo entre muchos sin cerrar. A las especulaciones sobre los motivos y eventuales beneficiados o perjudicados de la evasión carcelaria, se suma la situación del Servicio Penitenciario Bonaerense.
Es que fuentes del kirchnerismo aseguraron a Infobae que Florencia Piermarini, anterior jefa del SPB, había renunciado a su cargo ante la gobernadora María Eugenia Vidal el 23 de diciembre y que desde ese momento el organismo a cargo de las cárceles de la Provincia estaba acéfalo. Sin embargo, desde el macrismo la réplica llegó de inmediato: "Que Piermarini no se haga la viva. Ella presentó la renuncia, pero la Gobernadora le ordenó que siguiera en funciones hasta tener reemplazante porque no se puede dejar un cargo de esta responsabilidad a horas de un período crítico para cualquier sistema carcelario como son las fiestas de fin de año".
Tanto desde los ahora opositores políticos de la provincia de Buenos Aires, como la nueva administración que asumió el 10 de diciembre, tiñen de las peores sospechas una fuga inoportuna y plagada de zonas grises.
Fernando Díaz, el nuevo jefe del SPB, ya había sido tanteado en los últimos días para que asumiera cuanto antes debido a la posibilidad cierta de que se produjera algún problema luego del envío del proyecto de declaración de emergencia penintenciaria a la Legislatura. La presentación de la renuncia de Piermarini el 23 de diciembre también fue vista con recelo por colaboradores cercanos de Vidal.
Piermarini había asumido el cargo en 2012 tras ser una de las asesoras de César Albarracín, un funcionario del Servicio Penitenciario que dependía de Ricardo Casal, ministro de Justicia del ex gobernador Daniel Scioli. La llegada de esta joven abogada -la primera mujer que se convertía en autoridad máxima de las cárceles de la Provincia- se había presentado como una renovación que buscaría mejorar la situación de los penales.
Según pudo saber Infobae, en el penal de General Alvear hay tres sectores con nueve módulos cada uno. En todos los sectores hay un personal del Servicio Penitenciario Bonaerense de imaginaria -custodia-, mientras que en el pasillo de conexión actúa otro. De acuerdo con los informantes, todos los pasillos conducen a un sector común con cuatro rejas donde siempre deberían estar guardias. Finalmente, como medidas de seguridad para ese penal que era -hasta anoche- de máxima seguridad, debía estar en plenas funciones una garita externa de control.
Los presos están dentro de sus celdas (engomados, para la jerga carcelaria) ?desde las ocho de la noche, por lo que los que conocen el trajinar de General Alvear consideran que "es imposible que tres tipos escapen por el frente ?a las dos o tres de la mañana como dicen que ocurrió"?.
Más Noticias
Gratificación por Fiestas Patrias: claves legales y cómo reclamar si no se deposita
Miles de empleados del sector privado esperan el abono de la gratificación antes del 15 de julio, un derecho laboral que garantiza un sueldo adicional y que puede reclamarse mediante acciones legales si la empresa incumple

Un estudio revela que las plantas podrían adaptarse al cambio climático más rápido de lo que se pensaba
La investigación abre nuevas vías para comprender cómo evolucionarán los ecosistemas en un escenario de aumento de las temperaturas

Marruecos, la sensación del Mundial: su embajador recomendó que la Argentina no subestime a Cabo Verde
Fares Yassir sostuvo que el seleccionado caboverdiano refleja el salto competitivo del continente africano y analizó el desarrollo y el crecimiento del fútbol marroquí
Ignacio Buse vs Jenson Brooksby EN VIVO: punto a punto del partido por la segunda ronda de Wimbledon 2026
El tenista peruano afronta su segundo partido en el césped londinense con el objetivo de avanzar a la siguiente fase. Revisa los detalles y sigue todas las incidencias del encuentro
