¿Fiestas sinónimo de depresión? Consejos para cambiar el humor

Es habitual escuchar como deseo de fin de año "que todo pase rápido y pronto llegue el 2 de enero". Cómo disfrutar de los festejos con el mejor estado de ánimo

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Intenso, vertiginoso y agotador... Así es diciembre, un mes de despedidas, finalizaciones de cursos, exámenes, presentaciones laborales, balances personales y las tan esperadas fiestas de fin de año. Todo esto lo convierte en un mes acelerado y muchas veces irritable.

El fin de año siempre es un momento de balance en el que se tiende a mirar en retrospectiva aquellas cosas que se hicieron o se dejaron de hacer. Y, en un gran porcentaje, la tendencia es desvalorizar aquello que no se pudo cumplir, lo que genera malestar y frustración.

Así, también las fiestas enfrentan con las pérdidas; en la mesa se nota quiénes faltan, un ser querido que falleció o una pareja que ya no está. Cuesta aceptar y tolerar la pérdida, la cultura exige "buena onda", seguir incansablemente y rendir cada vez más.

"La salida que muchas veces se elige es contrarrestar la angustia de las ausencias con el desborde, lo que trae consigo ansiedad, excitación, angustia, depresión, trastorno del sueño"

Por eso, la salida que muchas veces se elige es contrarrestar estas ausencias con el desborde, lo que trae consigo ansiedad, excitación, angustia, depresión, trastorno del sueño, y todo esto puede ocasionar problemas en la salud de nuestro corazón. Es muy común escuchar frases del tipo "me acostaría a dormir el 23 de diciembre y me levantaría el 2 de enero", lo que refleja el estrés que generan las fiestas, calma emocional que se recupera una vez que pasan.

La licenciada Adriana Alonso, especialista en Psicocardiología (MN 42993) de la Fundación Cardiológica Argentina, se preguntó si existe la depresión por las fiestas. Y la respuesta fue que "lamentablemente, es real y tiene que ver con una alteración en el estado de ánimo".

"Los síntomas más frecuentes que la caracterizan son angustia intensa, ansiedad, pérdida del interés por el exterior, sensación de que la vida no tiene sentido, alteraciones en el sueño, en la comida y en las funciones cognitivas", describió.

No obstante, es importante remarcar que la depresión es un trastorno constante, y que nada tiene que ver con este sentimiento que invade a algunas personas en esta época. "En estos casos, se puede hablar de un estado de ánimo depresivo, triste o nostálgico que, como su nombre lo indica, es un sentimiento pasajero y no se trataría de una patología o enfermedad. Una depresión, en cambio, es un trastorno que cuando llega se queda y cuesta superarla", remarcó la especialista, quien elaboró algunas recomendaciones para disfrutar de estas fiestas con el mejor estado de ánimo:

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· Prevenir la depresión: si ya se conoce el efecto perturbador que generan las fiestas, pedir ayuda terapéutica y siempre concurrir al profesional de la salud será de gran ayuda.

· Reconocer los logros: ser consciente de aquellas pequeñas metas y actividades que fueron cumplidas y que aportaron bienestar y crecimiento. Poder ordenar y clarificar las metas es una manera de realizar un balance armónico sin cargar deudas pendientes.

· Evitar el aislamiento: estar solo potencia la angustia y los estados depresivos, por eso es importante poder planificar, estar acompañado para atenuar el malestar.

· Aceptar y elegir: es inútil poner resistencia a estas fechas que llegan. Elegir con quién compartir estas noches.

"Para finalizar -destacó- siempre es bueno pensar que para lograr una vida más sana y feliz es necesario tener proyectos en el futuro y construir diariamente los sueños, ya que la vida está adelante y no atrás. Cuidemos nuestras emociones y nuestro corazón".