La moda de los piercings en el cuerpo ya va camino a su segunda década y si hay un colectivo que se encargó de lucir su evolución a lo largo del tiempo fue la de las celebridades. El ya histórico aro en el ombligo de Britney Spears de la década del '90 fue reemplazado por una mini argolla en la nariz, utilizada por Scarlett Johansson. El piercing se convirtió en un sello de las famosas en los últimos 20 años.
Según los especialistas, el piercing es utilizado frecuentemente como un elemento de transgresión. Ellos pueden reflejar ideología, cultura, religión, idolatría. La intención de aquellos que lo usan puede estar reflejada en la necesidad de crear una marca individual y única de la propia imagen.
Además, es una costumbre que empezó a aparecer en las personas cada vez a más temprana edad. Según una estadística a nivel nacional en Estados Unidos, un 8% de los jóvenes de 14 años tienen un piercing en alguna parte del cuerpo.
Las orejas y el ombligo fueron los lugares donde aparecieron los primeros aritos. Sin embargo, a lo largo de la última década se potenciaron los piercings en zonas como las cejas, la lengua, la nariz o las partes íntimas.
Las celebridades no podían quedarse afuera de tal moda. De hecho, fueron grandes impulsoras de muchos estilos de piercing que dejaron su sello en diferentes generaciones de jóvenes.
Scarlett Johansson es una de las representantes más fieles al piercing de la actualidad. La rubia y bella actriz se mostró durante años con varios piercings en una misma oreja y sorprendió en los últimos años con uno colgado de la base de la nariz. Siempre con sutileza y elegancia, quien fuera una de las últimas musas de Woody Allen encontró la manera de vestir los aritos sin caer en la vulgaridad.
Rebeldía, transgresión y actitud desafiante. Miley Cyrus parece representar a la perfección la versión adolescente del uso de los piercings. La joven cantante tuvo aritos prácticamente en toda la cara. Algunos de los últimos fueron una serie de aros idénticos en toda la zona de cartílago de la oreja y otro en uno de los costados de la nariz. Habrá que ver cuáles extravagancias nuevas se le ocurren a la reina de los Millennials.
Rihanna representa la seducción y el riesgo. Si hay algo que a la cantante le fascina es nunca pasar desapercibida, sea el lugar al que acudiese. Así, se animó a usar los pierces más excéntricos, como unas argollas gigantes colgando de sus orejas. Además, Rihanna se animó a ir más lejos y se puso un ostentoso piercing en uno de sus pezones.
Otra representante actual de la elegancia es, sin duda, Keira Knightley. La británica suele repartirse entre lujo y belleza ante cada evento público. Y en conjunto con sus vestidos finos y originales, la actriz decidió acompañar el atuendo con algunos piercings en su cara. En una época tuvo varios en la zona de cartílago de las dos orejas, mientras que también contó con aritos en el ombligo y en la nariz.
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