Mientras Lionel Messi disfruta de su retorno a los campos de juego en gran nivel tras su lesión y goza con la nominación al Balón de Oro, uno de los competidores que tendrá se vio envuelto en una polémica por los detalles de su cuidado profesional. Se trata de Cristiano Ronaldo, que en las últimas horas tomó espacio en los medios por supuestos excesos en su vida privada.
El delantero portugués, reconocido mundialmente por lo meticuloso en cada entrenamiento, es uno de los grandes causales de preocupación para el Real Madrid, según reflejó en las últimas horas el portal catalán Mundo Deportivo.
Durante buena parte de la semana estaría viajando a Marruecos en su jet privado para compartir tiempo con su amigo, el boxeador Badr Hari. Luego de cada práctica, alrededor de las 15:00 según aclararon en España, el luso sube al avión que acaba de adquirir por 19 millones de euros para poder unir los casi 1.000 kilómetros que separan Madrid de Rabat, capital del país africano.
De lunes a jueves, Cristiano sale por la tarde y regresa por la noche a Madrid para estar en su casa y poder concurrir al entrenamiento del Real Madrid al otro día. El viaje, que dura alrededor de dos horas, le estaría ocasionando al futbolista una merma en su rendimiento y muchos señalan que es producto de su escaso descanso ante este itinerario que practica con frecuencia.
Hari nació en Holanda pero está radicado en Marruecos, producto de sus raíces familiares. Con 30 años, fue uno de los destacados protagonistas del kick boxing y en los últimos tiempos se mostró muy cercano a Ronaldo, con quien comparten la diversión de sus exóticas vidas. A tal punto, que tiempo atrás bromearon con su casamiento.