¿Qué sería de Marrakech sin estos jardines, sin el colorido y el verde que la da un respiro a tanto ocre y aridez? Encontrar verdes tan intensos en un paisaje tan árido se debe a las nieves del Atlas que cuando se derriten le proveen el agua necesaria para regar y mantener estos colores tan vivos.
El Jardín de Majorelle es uno de los jardines más misteriosos e importantes del siglo XX. Fue diseñado por el artista expatriado francés Jacques Majorelle, quien tuvo la idea de comenzar a construir este jardín y luego abrirlo al público para que todos pudieran contemplar esta belleza. Luego si hizo mundialmente conocido cuando el diseñador Yves Saint Laurent lo compró en 1980 y siguió la tradición de preservar este entorno maravilloso.
Hoy en día es uno de los lugares indiscutidos que se deben visitar en Marrakech, Marruecos. Uno de los jardines más lindos del mundo, considerado el pulmón de la ciudad. Aquí se encuentran también las cenizas y un Memorial a Yves Saint Laurent, un gran amante de esta ciudad. Su espíritu sigue vive en este jardín y en todos lo alrededores de la ciudad.