El boxeador norteamericano Floyd Mayweather es un confeso fanático de los autos deportivos y aun más ostentador de los juguetes que adquiere con su fortuna. Recientemente publicó que es el nuevo dueño de una Bugatti Veyron Grand Sport Vitesse, un super y exclusivo deportivo con prestaciones y precio para el infarto.
El Veyron Grand Sport Vitesse fue presentado en el Salón de Ginebra de 2012, y es la versión roadster del Veyron Grand Sport coupé.
Mecánicamente usa un motor de 16 cilindros en W de 7.993 centímetros cúbicos. Está formado por dos bloques de ocho cilindros en V estrecha y va ubicado en posición central trasera longitudinal. Con cuatro turbocompresores, dos intercooler y 64 válvulas es capaz de desarrollar 1.200 CV y 153 kgm de torque.
Además, dispone de tracción integral, una caja automática de doble embrague DSG de siete marchas, mientras los frenos son de discos carbocerámicos (de 400mm adelante y 380 atrás) y lo pueden detener de 100 a 0 km/h en 31,4 metros.
Pero las cifras más impresionantes sin duda son las aceleración. En tan sólo 2,6 segundos alcanza los 100 km/h con partida detenida. En 7,1 segundos supera la barrera de los 200 km/h, y en 16 segundos viaja a 300 km/h. Para tener una idea, un Volkswagen Golf (1.4 turbo de 140 CV con una transmisión similar) necesita de 9 segundos para el 0-100 km/h.
Aunque no sea un problema para Floyd, esta Bugatti tiene un consumo elevado. En ciclo urbano gasta 37,2 l/100 km y en ruta 14,9 l/100 km. Para comprarlo con un modelo terrenal, volvemos a usar el Golf que en ciudad tiene un registro de unos 10,6 l/100 km.
Finalmente, la velocidad máxima del Veyron ronda los 410 km/h y su precio asciende a unos 3.5 millones de dólares. Un número alto, pero también fueron altas las bolsas que Mayweather cobró a lo largo de carrera como boxeador.