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"Eso es algo que nunca voy a entender", "Ese lugar no es para mí", "Nunca me llevé bien con los números". Una gran parte de los adolescentes construyó todo tipo de teorías para escapar de las matemáticas. Sin embargo, ese ámbito podría ofrecerles una vía de acceso a un futuro profesional exitoso.

Las matemáticas se afianzaron en los últimos años como la llave hacia un mercado laboral amplio y de una estabilidad consolidada en la Argentina. La amplitud de propuestas en el sector tecnológico y las constantes nuevas ramas, tanto de la física como de la ingeniería, generaron un futuro más que prometedor para el sector.

"Hoy por hoy, cualquier carrera científica o tecnológica tiene un mercado asegurado. Hay una muy amplia variedad de posibilidades laborales y encima la perspectiva de crecimiento del sector es cada vez más grande", le aseguró a Infobae Daniel Morano, coordinador del Plan Estratégico de Formación de Ingenieros (PEFI), perteneciente a la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación.

Las ciencias exactas y la ingeniería contemplan el 85% de los denominados Servicios Basados en el Conocimiento (contaduría, arquitectura, ingeniería, informática, investigación y desarrollo y consultoría, entre otros). A lo largo del 2014, el sector vendió al exterior 5.800 millones de dólares y se posicionó como el tercer generador de divisas de todo el país, detrás de los complejos sojero y automotriz.

La mayor demanda laboral insatisfecha se registra en la rama de la física

Según la consultora Argencon, los SBC generarán en los próximos 10 años 150 mil puestos de trabajo nuevos e incorporarán 10 mil millones de dólares.

Por eso mismo, el principal objetivo de los matemáticos ya consagrados es poder crear una nueva imagen sobre el gremio.

"Se dice que somos raros, pero yo, al mismo tiempo que estudiaba ingeniería, tenía una banda musical. Si uno pasa ocho horas por día haciendo ejercicio físico está bien, pero si lo hace estudiando números, es un nerd. Eso hay que cambiarlo", explicó a Infobae Norberto Lerendegui, director de la escuela de Ingeniería y Tecnología del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA).

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Sobra tecnología, faltan físicos

La presencia de internet, el furor del Big Data y los continuos cambios informáticos hicieron que la tecnología se ubicara a la vanguardia de propuestas laborales.

"El sector informático tiene una demanda laboral enorme y su gran ventaja es la variedad que propone. El ser humano se acostumbró a la tecnología y ya no se imagina la vida sin computadora, teléfono celular o una televisión. Se convirtió en algo básico", afirmó Lerendegui.

Sin embargo, uno de los sectores que más disparidad encontraron entre la enorme demanda laboral y la escasa oferta de alumnos es el de la física.

"En la actualidad, unos 800 alumnos empiezan a estudiar la carrera en la UBA por año, mientras que en el mismo período sólo se reciben 70 u 80. Hay sectores muy necesitados, como el nuclear o el desarrollo de algunos materiales específicos", aseguró Morano.

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La paradoja de la ingeniería

Respecto a los ingenieros se da un caso inédito. La demanda laboral es tan grande y de necesidad inmediata, que el propio sector privado atenta contra el proceso académico de los alumnos.

Las empresas contratan a los alumnos en su tercer año de carrera y éstos, imposibilitados de combinar sus dos responsabilidades, deciden abandonar la universidad. En la Argentina, un promedio de 40 mil alumnos inician la carrera de ingeniería cada año. En ese mismo período, sólo se reciben 8.000.

La tecnología es el sector con mayor salida laboral, por cantidad y por variedad

Ante ese escenario, el Consejo Federal de Decanos de Ingeniería aprobó el llamado "reconocimiento de competencias laborales", en el que junto a las empresas se pretende flexibilizar el contenido que les queda por cursar a sus empleados aún estudiantes y agilizar así el proceso de su licenciatura.

"A los chicos no se les puede decir nada. En muchos casos, especialmente en el interior del país, muchos de estos estudiantes se convierten en el sostén económico de su familia. Y los padres les insisten para que permanezcan en el sector privado. Es un tema delicado", explicó Morano a Infobae.

Mea culpa

Los propios especialistas asumen su responsabilidad en el hecho de que haya más demanda que oferta de trabajo en su sector.

"La comunicación a los adolescentes también es una clave y a nosotros nos corresponde trabajar mucho en eso. Hay que encontrar la manera de saber motivar a estos chicos y hacerles entender los beneficios que les pueden brindar estas carreras", advirtió Morano.

Lerendegui coincide: "Hay que sacarles de la cabeza el tema de que este tipo de carreras no son para todos. Cualquiera puede ser un físico, informático o ingeniero".

En un paso hacia esa dirección, Lerendegui presidió el sábado la primera edición de las Olimpiadas Argentinas de Tecnología. Allí, participaron 1.500 alumnos de 182 escuelas secundarias de todo el país y el ganador fue un joven mendocino, Tomás Vega.

Un fenómeno global

El éxito de las matemáticas como salida laboral no sucede sólo en la Argentina, sino que traspasa las fronteras. En

España

, recientes estudios del Instituto Nacional de Estadística revelaron que

los ciudadanos formados en esa especialidad fueron los menos afectados por el desempleo

. De hecho, los dos únicos colectivos cuya tasa de desempleo se sitúa por debajo del 10% son los matemáticos y los profesionales de servicios de seguridad.