Sin dudas, iRiff VII/i, el cuarto álbum grabado en estudio por Riff -la banda de hard rock más emblemática de los 80s liderada por Norberto "Pappo" Napolitano en 1985- merecía volver a sonar en vivo. Qué mejor que sea en una gira nacional embarcada por Juan Antonio Ferreyra, quien se sumó al cuarteto directamente para grabar ese disco -el primero de su carrera- y en reemplazo de Boff Serafine.
La idea de volver a darle vida a Riff VII nació luego de que JAF se presentara en La Trastienda. En dialogo con Teleshow, él mismo lo contó: "En agosto de 2014 tocamos una zapadita con los muchachos (Beto Topini y Pablo Santos) y zapamos 'El dios devorador' -uno de los temás del ese disco- ¡y la respuesta de la gente fue tremenda! Nos pedía que grabemos esos temas y que toquemos siempre en vivo... y claro, a éstos temas no los toca nadie. De los miembros originales de Riff solo quedamos Victor y yo, él no los canta. Imaginate que en la rentrée de los 90s los Riff tampoco tocaban temas de ese album... Y claro ¡faltaba papá para tocar! -se ríe- Así que dijimos '¿Quieren escuchar esto? Bueno...'".
Distendido sobre el sillón de una de las salas del estudio "La Nave de Oseberg", el guitarrista y compositor confesó que fue luego de hablar con Martín Toledo, manager del lugar, que surgió el deseo de cumplir el pedido de los fans de antaño y no solo grabar el memorable álbum, sino también darles una gira. "Terminamos de grabar el disco entre diciembre y enero, en mayo lo tocamos en el teatro Vorterix y eso encantó a la gente. Después hubo un empuje de todos nosotros para presentarlo en todo el país. La gente queda muy contenta porque vamos con todo lo que tenemos, después se quedan a sacarse fotos y se van muy agradecidos por la velada", dijo.
Para los músicos independientes, como JAF, muchas veces es arduo el camino a recorrer para lograr shows y discos porque no tienen el esponsoreo de las grandes empresas. "A los productores independientes se nos hace muy cuesta arriba hacer éstas giras y shows, pero no es imposible. Hasta hoy llevamos casi 70 shows y es un montón para como está la situación actual", remarcó.
La nueva oportunidad para escuchar o volver a disfrutar en vivo a uno de los discos más impactantes de la música nacional será el 6 de noviembre en el Teatro de Flores (Av. Rivadavia 7806).
Antes de que el propio Napolitano lo convoque para unirse a Riff, JAF ya estaba tocando con su banda y hacía más de 50 shows por mes, por eso el desafío impuesto no le pareció difícil. Lo tomó de lleno: puso su voz y su guitarra en el disco que hoy rememora, pero la relación con el "Carpo" no fue la mejor y luego de 10 meses decidió dar un paso al costado: "Los meses con Pappo fueron dificultosos, bravos... Recuerdo que toqué un sábado, el domingo me llama Victor (Bereciartúa) -bajista de Riff- a la casa de mi vieja y el lunes a las 10 de la mañana ya estaba tocando con ellos; y a la semana siguiente había que grabar".
Continuó: "En esa semana, (Pappo) me dijo que iba a tocar la guitarra ¡a dos cuerdas! -se queja- Esto significaba que no iba a hacerlo de a una.., cuando la guitarra se toca de a una cuerda, la guitarra toca una melodía y eso no lo podía hacer. Entre eso y las situaciones sociales duras, estuve 10 meses y me fui. No sabía lo que iba a pasar... ¡Y no pasó nada! bah, estuve un año y pico dando vueltas sin hacer nada y, lamentablemente, me enrosqué con una mujer muy especial -sonríe- Una relación de terror ¡tuve una relación de un año que debió durar una semana!".
El final de esa relación significó el despegué de Juan como solista. La resaca de la etapa de tristeza lo llevó a componer sus mejores baladas. "El post traumático dio como resultado: 'Bajo las sábanas', 'Diapositivas', 'Todo mi amor', 'Tal vez mañana brille el sol'... o sea, todos esos temas que me hicieron ganar mucho dinero -sonríe pícaro esta vez-. Cuando grabo 'Maravillosa esta noche' se dio todo muy rápido, ¿será que tenia pelo?, bromeó.
Siguiendo la broma, respondió la pregunta de qué pasó con ese larga y abundante cabellera, jugando a ponerse triste: "¡No se qué pasó con todo ese pelo! ¡Se fue! Fue muy mal agradecido, porque lo cuidaba, lo lavaba siempre, le ponía crema de enjuague... y se fue. Ingrato". JAF cuenta que a su melena "se la llevó una mujer que restauraba muñecas antiguas de porcelana".