Se llama Curtis James Jackson III, pero el mundo lo conoce bajo el pseudónimo de 50 Cent. Aunque su carrera artística se remonta a fines de los años 90, desde principios del nuevo milenio es un referente de la música rap. Su álbum debut vendió casi cinco millones de copias solo en Estados Unidos.
Pero no todo es rapear en la vida, y 50 Cent ha aprendido el arte de invertir el dinero que ganó con la música. Además de paquetes de acciones es dueño de una compañía minera. Su fortuna estimada, hasta el año pasado, era de 140 millones de dólares.
En el 2012 fundó una empresa dedicada a hacer management de boxeadores y un año después publicó Formula 50, un libro sobre cómo mantenerse en forma. "Soy un artista con una pasión para el fitness", explica y se excusa, "He pasado mucho tiempo con atletas de nivel mundial. Sé qué tipo de ejercicios me sirven a mi. No soy un entrenador certificado, ni un dietólogo, ni un médico nutricionista. Pero muchos expertos contribuyeron a mi trabajo".
Varias veces por semana, el cantante-empresario come pollo grillado con brócoli. Su dieta no tiene "permitidos", ya que está basada en un régimen de cinco comidas diarias altas en proteína y con los suficientes hidratos de carbono para evitar que el cuerpo se antoje de grasas saturadas.
Aunque su comida preferida son las pastas, trata de evitarlas cuando está en pleno entrenamiento o de gira. De todos modos, cuando en su Nueva York natal pasa por little Italy, el barrio italiano, le cuesta resistirse a una excursión gastronómica.
Antes y después de entrenar consume suplementos dietarios, incluyendo magnesio.
Sostiene que para llevar una buena alimentación se debe tener una buena organización y estar siempre ocupado, ya que si no, "se vive pensando en la comida".
Su rutina diaria está supervisada por su personal trainer. Comienza haciendo cardio, para luego entregarse a repeticiones con pesas, con 45 segundos de recuperación entre cada ronda. Los lunes y jueves entrena la parte superior del cuerpo: brazos, torso y espalda. Los miércoles, martes y viernes, el tren inferior, piernas y glúteos.
"Cada sesión de entrenamiento de fuerza debe comenzar y terminar con un ejercicio suave de tres a cinco minutos en la cinta o en cualquier otra máquina de cardio", sugiere en su libro, "Esto sirve para entrar en calor y también para enfriarse".
Y, por supuesto, acompaña sus sesiones con "buena música, que es la clave de todo". Eso es, según dice, lo que le permite seguir a pesar del cansancio.