Por supuesto que hay fantásticos tries, estupendas patadas, y dolorosos tackles; pero también hay barbas. Increíblemente, hay ciertos jugadores que lograron captar la atención de las cámaras y el público en la presente competencia mundial de rugby, y no específicamente por su juego.
Como si el tamaño y los golpes que se dan los jugadores de este deporte no fueran necesarios, algunos de ellos decidieron dejarse crecer la barba por varios meses.
El Pilar de Canadá, Hubert Buydens, en la bienvenida del comité organizador para su país.
Jake Ball, segunda línea de Gales, demostró no solo su juego, sino también su estilo Vikingo, en la victoria de su equipo frente a Uruguay.
Otro hombre de Canadá se encuentra en esta lista: Ray Barkwill, de 32 años, realizó su debut internacional el día que su país cayó por 50-7 ante Irlanda.
Los campeones del mundo quieren tener su representante para esta Copa también. Se trata de Charlie Faumuina, el hombre de los Blues, quien busca darle a los de negro, otro motivo para festejar.