Domingo Cavallo: "Duhalde fue el idiota útil de De Mendiguren y los empresarios endeudados" en 2001

En diálogo con InfobaeTV, el ex ministro de Economía aseguró que la crisis que expulsó a Fernando De la Rúa del poder se produjo para provocar la pesificación asimétrica

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"El idiota útil fue Duhalde, que se prestó sin saber para qué lo iban a utilizar, pero los que motorizaron todo fueron los empresarios que estaban fuertemente endeudados en dólares y querían sacarse esas deudas de encima, representados por De Mendiguren".

Seco el diagnóstico del ex ministro Domingo Cavallo sobre quiénes fueron, a su juicio, los conspiradores principales en la gran crisis de 2001, que derivó en la ruptura de la convertibilidad, la pesificación asimétrica y una megadevalución que llegó al 240 por ciento en 2002.

También culpa a Raúl Alfonsín, que era el verdadero líder de la UCR: "El radicalismo estaba en contra de De la Rúa y había hecho campaña contra él en las elecciones de octubre de 2001. Alfonsín quería que las políticas del noventa fracasaran".

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En aquel momento, José Ignacio de Mendiguren -actual diputado del Frente Renovador de Sergio Massa- era el titular de la Unión Industrial Argentina. Luego, no bien asumió Eduardo Duhalde la presidencia del país, De Mendiguren fue nombrado ministro de Producción.u/uu/u

En una entrevista en InfobaeTV, Cavallo señaló que "la crisis política, el sacarme a mí, a De la Rúa y luego a Rodríguez Saá, se produjo para provocar la pesificación asimétrica".

Cavallo sostuvo que la convertibilidad, el plan económico basado en la paridad 1 a 1 entre el peso y el dólar, impedía "a los empresarios endeudados hacer lo que siempre habían hecho, que era sacarse las deudas de encima a través de devaluación, inflación y tasas de interés negativas".

"Al final sucedió que se sacaron deudas por 50 mil millones de dólares, que fueron cargadas sobre las espaldas de los ahorristas argentinos y, en alguna medida, de los acreedores externos", señaló.

Cavallo también responsabilizó a "los medios de comunicación que estaban endeudados en dólares y luego obtuvieron la Ley de Bienes Culturales", en alusión, principalmente, al Grupo Clarín, pero no quiso abundar en ese tema porque atribuyó a esas críticas "parte de la gran campaña en contra mía".

"No hace falta que repita lo que ya he dicho", agregó.

Cavallo elogió mi libro Doce Noches, sobre la gran crisis de 2001, aunque dijo que "le falta un ingrediente, que es fundamental y que está bien explicado en mi libro Camino a la estabilidad, que es cómo Duhalde, Alfonsín y De Mendiguren aprovecharon nuestras dificultades en las negociaciones con el FMI para tomar el poder".

En ese sentido, Cavallo explicó que en las últimas semanas del gobierno del radical Fernando de la Rúa, que lo había nombrado como ministro de Economía, él se enfrascó en una dura negociación con la cúpula del FMI, que se negaba a desembolsar una cuota de 1.260 millones de dólares a pesar de que había sido prometida para noviembre de 2001.

Sostuvo que él les informó a todos los líderes políticos y empresariales que, "si nos uníamos, le torcíamos el brazo a (Horst) Kohler", el número uno del Fondo, que era la más reticente a enviar ese dinero.

"Pero, Duhalde, Alfonsín y De Mendiguren llegaron a la conclusión de que ése era el momento para destruir a Cavallo y a De la Rúa, y tomar el poder, provocando esa catástrofe del año 2002, cuando el desempleo, que ya era alto, saltó mucho más y el salario real cayó un 30 por ciento",

En realidad, la versión de Cavallo sobre la caída del gobierno de la Alianza está incluida en el capítulo 7 de mi libro, titulado "Los buitres", pero junto a la palabra de los otros protagonistas de aquella crisis.

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