a href="https://www.infobae.com/" rel="noopener noreferrer" Oscar Parrilli/a, secretario de Inteligencia, se quejó esta mañana de que se quiere generar "miedo" con las atribuciones de la nueva Agencia Federal de Inteligencia (AFI), pero ratificó que "no saldrá a cazar a los 'arbolitos' o entrar a las cuevas" donde se venden dólares en forma ilegal.
"No podemos cumplir funciones relativas a actividad criminal. No somos los que vamos a investigar. Vamos a realizar la búsqueda de información, como un observatorio" en cuanto a eventuales corridas cambiarias o denominados "golpes de mercado", sostuvo Parrilli.
En declaraciones a Radio Mitre, el funcionario subrayó que "la directiva de la Presidenta es transferir a la gente que en la nueva Agencia de Inteligencia estamos para cuidar a los argentinos y no para espiarlos".
El Gobierno publicó hace 48 horas en el Boletín Oficial la nueva Doctrina de Inteligencia Nacional a través del Decreto 1311/15, que está acompañado de un anexo de 408 páginas y lleva la firma de la presidente Cristina Kirchner.
Según se desprende de la nueva doctrina, la Agencia buscará prevenir "corridas y golpes de mercado" de bancos y empresas así como "desabastecimientos" de productos de consumo masivo, lo que no indica que apunten a personas particulares.
La normativa tipifica como "atentado contra el orden constitucional y la vida democrática" las "corridas bancarias, cambiarias, desabastecimientos, golpes de mercado" y crea una dirección para estos delitos.
Esta nueva regulación generó gran inquietud en el mercado y la crítica de algunos actores de la oposición, que salieron a cuestionar el espionaje sobre aquellos que compren dólares.
En este sentido, Parrilli insistió en que no se va a realizar espionaje contra los ciudadanos y aclaró que todas las intervenciones telefónicas fueron transferidas a la Procuración General de la Nación, órgano independiente con autonomía funcional y autarquía financiera, pero comandado por Alejandra Gils Carbó, promovida a ese cargo por el kirchnersimo.