La publicación de la "Nueva doctrina de inteligencia nacional" no tardó en levantar polémica, luego de que se conociera que contempla investigar a empresas, bancos y financieras para evitar "desabastecimiento, golpes de mercado o corridas financieras". "La nueva agencia de inteligencia básicamente tiene el objetivo de cuidar y no de espiar a los argentinos", aclaró Oscar Parrilli.
El titular de la nueva Agencia Federal de Inteligencia (AFI) dio una conferencia de prensa este mediodía en Casa Rosada para dar a conocer los detalles sobre la nueva organización de la ex SIDE. Aunque no recibió consultas acerca de la posibilidad de espiar a las empresas, el ex secretario general de la Presidencia insistió en que no hay intención de investigar a los ciudadanos.
"Muchos podrán decir por qué no se hizo antes, pero uno podría preguntarse por qué se esperó hasta el 25 de mayo de 1810 para iniciar la Revolución, pero bueno, las cosas se dan en los tiempos que se dan", argumentó el funcionario, quien estuvo acompañado por el Juan Martín Mena, segundo en la nueva estructura de la AFI.
Parrilli anunció además que esta misma tarde irá junto a Mena a las oficinas de la Procuración General de la Nación a hacer el traspaso oficial del sistema de escuchas, que dejará de estar a cargo de la ex SIDE para pasar a manos de la jefa de los fiscales Alejandra Gils Carbó.
Esta tarde harán el traspaso de las escuchas a Alejandra Gils Carbó
Cuando el proyecto de reforma de la ex SIDE comenzó a ser discutido en el Congreso de la Nación, distintos dirigentes opositores advirtieron que permitiría al actual gobierno nacional imponerle al nuevo presidente a la cúpula de inteligencia. Parrilli sostuvo que eso no sucederá porque cada mandatario tendrá la autoridad para designar a los directores que él considere convenientes.
"Todos los cargos de los directores son extra-escalafonarios. Las autoridades que asuman van a poder elegir nuevos representantes porque no creemos que pueda haber estructuras que generen su propia dinámica. Debe ser el Presidente quien determine las estructuras de la inteligencia argentina", explicó. No hizo alusión a los más de 400 militantes que ingresaron a la agencia al momento de su creación, cuyos nombres fueron filtrados apenas semanas después de su selección.
El titular de la AFI explicó además que se le dará una mayor relevancia a la Escuela Nacional de Inteligencia para formar agentas con una mayor capacidad técnica. Los candidatos serán elegidos a partir de una preselección que acercarán las universidades nacionales a partir de las necesidades del organismo. Este lunes 400 agentes empezarán las clases. Los espías que ya se encuentren dentro de la agencia y no tengan el secundario terminado serán incentivados a hacerlo a través de un convenio con el Ministerio de Educación.
Parrilli anticipó además que todo el personal del organismo será obligado a presentar una declaración jurada anual de sus bienes para intentar impedir el enriquecimiento ilícito a partir del mal manejo de los fondos reservados de la agencia.