En esta edición, Bolivia consiguió ganar un partido por Copa América luego de 18 años y consiguió el boleto a los Cuartos de Final. Con Marcelo Moreno Martins en el ataque y principal figura, cuenta con una camada de jóvenes que está acomodándose en la alta competencia lentamente. Tal es el caso de Romel Quiñonez, arquero de 23 años que defiende la camiseta del Bolivar de su país.
El portero tuvo un día para el olvido en la llave contra los incas. Tras amagar con mandarse dos imacanas/i que complicarían el partido para los suyos, se erigió como parte fundamental en dos de los tres goles del letal Paolo Guerrero. Ante el cabezazo del flamante refuerzo del Flamengo, el bueno de Romel voló por los aires con movimientos poco ortodoxos y gestos antiestéticos. ¿Resultado? Sitio principal en la foto de la apertura del marcador.
Al rato, una contra lo encontró mano a mano con el delantero, quiso salir, pero se resbaló y quedó gateando por el área. Una mala noche para un arquero poco convencional en sus movimientos.