Fernando Espinoza jura que para timonear La Matanza "hay que ser creativo". No solo para el distrito más populoso del conurbano bonaerense: el intendente también trata de apelar a la creatividad para disimular su simpatía por Daniel Scioli, por ahora, junto a Florencio Randazzo, uno de los dos precandidatos a presidente del Frente para la Victoria. "¡Yo vivo en La Matanza y Daniel vive en La Ñata!", contesta cuando se le pregunta si es el precandidato a gobernador bonaerense más cercano al ex motonauta. Le cuesta ocultar su preferencia por Scioli. "Yo apoyo al presidente que elija el pueblo en las primarias", dice.
i- Pero tiene que elegir a uno en el cuarto oscuro./i
Yo tengo mi corazoncito...
- Elige a Scioli.
¡Espere! Soy intendente de La Matanza y tengo la doble responsabilidad hace un año de ser presidente del Partido Justicialista de la Provincia. Mi función allí es pulir, consensuar, contener, dialogar.
i- No contesta: ¿Scioli o Randazzo?/i
Tengo una responsabilidad como presidente del partido de unir. Tengo que ser un puente entre todos los sectores. Por supuesto que tengo un corazoncito...
- Va a votar a Scioli...
Fíjense que no tengo nada naranja, ni azul y blanco...
i- ¿Pero es el candidato de Scioli?/i
Daniel gobierna un país dentro de un país, que es la provincia de Buenos Aires, hace siete años. Yo gobierno una provincia dentro de otra provincia hace siete años. Somos muy amigos, trabajamos juntos, queremos la misma Argentina.
Espinoza no quiere o no puede definir con contundencia su afinidad con el gobernador bonaerense porque nadie sabe con certeza cuál será el resultado después de la medianoche del sábado 20, cuando al Frente para la Victoria –como al resto de las fuerzas políticas- se le venza el plazo para presentar las candidaturas. Si todavía hay cierto margen de error en las precandidaturas presidenciales, la incertidumbre también vale para las postulaciones en la provincia de Buenos Aires. Julián Domínguez, Aníbal Fernández y el intendente de La Matanza siguen, por ahora, en la lista de candidatos a la Gobernación bonaerense, aunque las versiones en torno a la unificación de los tres son incesantes. Según fuentes oficiales, podría además ser inminente.
El presidente del PJ provincial, sin embargo, defiende y revalida su postulación en el ciclo Café Político de Infobae: vuelve a insistir en que, tras una charla reservada, la Presidenta le otorgó el aval para competir por la sucesión bonaerense.
La entrevista se realizó el martes 9. Espinoza habló durante casi una hora. Antes de arrancar gastó diez minutos en el baño para maquillarse, solo y sin ayuda, para enfrentar las cámaras. "Aprendí tanto en estos últimos seis meses", confiesa mientras le entrega a su asistente el bolso marrón de mano, plagado de efectos personales. Impregna el salón del LAB Café con un furioso perfume.
El intendente consume varios minutos para castigar al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, en especial en el eje de la inseguridad. Está convencido, asegura, de que un número importante de porteños gambetea la avenida General Paz para delinquir en territorio bonaerense. "En todo el cordón que limita el Gran Buenos Aires con la Capital Federal, no La Matanza, todos los municipios tenemos entrada de delincuentes de las villas de la Capital Federal que entran al Gran Buenos Aires. Yo lo puedo mostrar con la Justicia también, cuando aprendehemos a los delincuentes ahí te das cuenta dónde está el domicilio", explica, y defiende su gestión en materia de seguridad.
"La ciudad de Buenos Aires, si nosotros hacemos ingreso por habitante, si comparamos gestión con gestión... Es lo mismo que si en una carrera de autos, yo corro con un Turismo Carretera y Macri corre con un Fórmula Uno, yo le estoy ganando la carrera por diez vueltas, ¿se entiende? El mismo presupuesto que tiene Macri para mantener los parques y plazas, 3.000 millones de pesos por año, es lo que yo tengo para todo para gobernar La Matanza", dice Espinoza.
Así como se enfrenta al líder del PRO, también difiere, al menos en su distrito, con las cifras de pobreza difundidas por Cristina en los últimos días en Europa, donde anunció que el número en nuestro país es solo del 5 por ciento. "No escuché que la Presidenta diga eso. En La Matanza, cuando asumimos, éramos la capital de la desigualdad: teníamos 62 por ciento de pobreza. Hoy tenemos 14 por ciento de pobreza. De indigencia sí, teníamos 33 por ciento en el 2003, y hoy tengo 4 por ciento. Quizá se refería a eso la Presidenta", aclara.
El matancero también dedica unos minutos a la figura de Sergio Massa, que en el atardecer del miércoles 10 reafirmó su aspiración presidencial, en medio de especulaciones y versiones de todo tipo. "Hay frases célebres de Perón, y una era 'cuando un peronista se cree más de lo que es pasa a ser un oligarca, pasa a olvidarse de todos. Acá no somos uno, yo no soy nadie sin mi equipo", cuenta.
- ¿Massa creyó que era más?
Claro.
- Para Massa entonces, eventualmente, no habría lugar en el Frente para la Victoria.
Yo soy católico, hoy tenemos un papa argentino, uno de nuestros orgullos más grandes, y Francisco dijo "yo no soy nadie para juzgar". Massa tiene las puertas abiertas, lo único que tenemos que tener claro es que, como en la vida, cuando vos te equivocás tenes que empezar de nuevo, porque si no es una falta de respeto para todos los que durante todos estos años seguimos en el camino de la lealtad y de trabajar muy fuerte. Massa se equivocó en creerse que él era el nuevo líder y en negociar con cualquier poder económico para llegar.
i- ¿Lo imagina a Massa volviendo al Frente para la Victoria?/i
No creo que vuelva antes de la elección. Después de la elección puede ser.
Espinoza también se toma su tiempo para abundar en su intimidad. Recuerda los torneos Evita, en los que jugó junto a Claudio "Bichi" Borghi, y desnuda su pasión por San Lorenzo de Almagro, club del que es flamante vicepresidente del Fútbol Juvenil. "Tengo dos grandes defectos: fanático de San Lorenzo y fanáticamente peronista", se confiesa.
- ¿Es más de San Lorenzo o más peronista?
Me muero por los dos.
Lo único que sí no puede disimular el intendente es el quiebre en la voz cuando describe, con demasiada cautela, sus visitas semanales a lo de su antecesor, Alberto Balestrini, que arrastra una compleja recuperación tras el duro el ACV que sufrió el 7 de abril del 2010, y que lo obligó a abandonar la carrera política. "Mi maestro es y será Alberto Balestrini. Algún día ojalá sea un buen alumno de él. Hoy soy un alumno regular. Espero que cuando sea gobernador llegue a serlo", asegura.
i- ¿Lo visita seguido? ¿Cómo está de salud?/i
La familia no quiere hablar mucho. Alberto para mí es mi hermano mayor, somos familia. Es el padrino de mi primer hijo. Uno a su primer hijo le da de padrino al amigo de toda la vida. Lo único que puedo decir es que poquito a poquito, pasito a pasito, se sigue recuperando. Lo veo tres veces a la semana, mínimo. Y los sábados tenemos charlas: yo le hablo y él me reconoce. Le entiendo los "sí" y los "no". Tenemos las mismas pasiones: el fútbol y el peronismo. El problema es que Alberto es de Vélez.
i- Y cuando le contó que sería candidato a gobernador, ¿qué reacción notó?/i
A Espinoza le brillan los ojos. Tarda unos segundos más que lo habitual en contestar: "¿La verdad les digo? Se puso muy feliz".
Participaron del café:
Leonardo Tagliabúe (@leotagliabue)
Juan Graña (@juangraa)
Marcos Quintans (@MQG)
Federico Mayol (@fedemayol)
Producción:
Mariana Dahbar
Alejo García Sosa
Diego Barbatto
Marcelo Tubello