En un contexto donde la Reserva Federal no termina de decidir en qué momento elevará las tasas de interés, todos los gobiernos de la región (o casi todos) buscan aprovechar sus ofertas de liquidez. El "casi todos" responde a que el mes pasado, el gobierno argentino colocó u$s1.415 millones en títulos Bonar 2024 con una tasa de casi 9%, bajo legislación local. Es decir, que pagó por su deuda una tasa hasta cuatro veces mayor que Chile, por ejemplo.
Al respecto, el economista de la consultora ACM, Maximiliano Castillo, explicó a InfobaeTV que la brecha de tasas entre lo que debe pagar la Argentina por tomar deuda en los mercados de capitales del mundo y lo que abonan otros países no hace más que reflejar el efecto de la porción de la deuda que está en default, por no reconocer el Gobierno nacional el fallo negativo de la Justicia de los EEUU a favor de los holdouts.
El ministro de Hacienda del país trasandino,
, calificó como un espaldarazo de parte de los inversores extranjeros la baja tasa de interés a la que el gobierno chileno colocó ayer dos bonos soberanos por
Chile pagó un retorno del 2,02% anual por la colocación de 950 millones de euros a 15 años; y un 1,47% anual por 440 millones de euros a 10 años. En tanto el spread (pago por riesgo) fue de 85 puntos y 60 puntos respectivamente.