Vit Jedli?ka es un empresario y político checo, miembro del Partido de los Ciudadanos Libres de República Checa, que ha decidido fundar un nuevo país llamado Liberlandia (proclamado el 13 de abril pasado) en un territorio de 7 kilómetros cuadrados a orillas del Río Danubio. Dicho territorio alguna vez fue disputado por Serbia y Croacia (países con los que limita), pero hoy no es reclamado por ninguna nación ni ningún individuo.
El objetivo de este ambicioso joven es crear un Estado donde reine el libre mercado y demostrar que las ideas de la libertad funcionan, incluso en un lugar minúsculo y casi sin recursos naturales. En una entrevista realizada vía Skype, Jedli?ka, con la bandera de Liberlandia de fondo, habló con Infobae acerca de sus esfuerzos por ser reconocido como un Estado soberano por la Comunidad Internacional, cómo estaría constituido el país y por qué cree que su peculiar proyecto funcionará.
Quería cambiar algo en la política, hacer algo respecto de los altos impuestos y la enorme cantidad de regulaciones. Entonces he decidido crear mi propio país para demostrar que las ideas de la libertad funcionan. Y eso fue lo que hice. Habrá otro paraíso fiscal en el mundo.
No había nada qué comprar, ya que el lugar no era reclamado por ningún gobierno ni ningún individuo. Simplemente fui y me asenté. Así se crearon los países en este planeta.
No. Quien lo haga estaría agrediendo a otra nación. Nosotros ya tenemos 260 mil personas que han aplicado para obtener la ciudadanía en tan sólo 5 días. En poco más de una semana, si seguimos a este ritmo, llegaremos al millón de individuos que desean convertirse en ciudadanos del país.
El Reino del Norte de Sudán. Pero estamos buscando reconocimiento de otros países.
Sí. En política internacional hay muchas formas de obtener reconocimiento. Incluso si nos ignoraran sería una señal positiva en diplomacia.
Les enviamos una notificación de nuestra existencia. Es un gran paso adelante para nuestra misión.
Sí, pero serán voluntarios. Los ciudadanos decidirán cuánto donar y para qué fines. Estoy seguro de que recibiremos más dinero del que necesitamos. Nuestro gobierno será muy pequeño y la gente podrá usar su dinero como desee. Muchos dicen que son los ricos los que pagan los impuestos. Eso no es así en ninguna parte del mundo. Usualmente es la clase media es la que lo hace. Este será un nuevo tipo de Estado, uno que no está basado en la coerción.
No. No vamos a comenzar ninguna guerra. Habrá una policía que se ocupe de la seguridad interna, Cortes y diplomáticos. Nada más. Del resto se ocupará la gente.
En un principio serán provistos por el Estado. Quizás en el futuro podrán ser provistos por empresas privadas. Veremos.
Habrá 20 miembros del parlamento y un presidente. Las elecciones serán cada 5 años. Si bien ya contamos con una constitución, aún no es la definitiva. Queremos asegurarnos de que los, digamos, "padres fundadores" de Liberlandia, estemos de acuerdo en los temas fundamentales. Contamos con la cooperación de abogados constitucionalistas británicos que nos asesoran al respecto. La idea es incorporar los mejores aspectos de las constituciones de Estados Unidos, Suiza y Australia para poner al gobierno bajo el control de la gente.
Es un tema complejo debido a que no sería aceptado internacionalmente. De todos modos, intentaremos convencer a los demás de que la guerra contra las drogas es muy dañina, que es mejor que el libre mercado se encargue. Sin embargo, es difícil de explicar esto a algunas personas.
Es decisión de las personas qué hacer con su propio cuerpo y qué modelo de vida seguir. Por lo tanto no debería ser ilegal.
No tenemos una moneda nacional. La gente puede utilizar la moneda que desee, incluso la moneda digital Bitcoin.
Sí. Queremos crear algo como lo hecho en Hong Kong, pero en Europa. Un lugar donde la gente pueda producir sin verse limitada por el Estado.
Exactamente. Mucha gente está muy entusiasmada y ve oportunidades para hacer buenos negocios.
Sí. El único requisito es que no sea comunista, nazi o tenga algún otro tipo de ideología extremista del estilo. Desde ya que preferimos que haya gente que sea partidaria del libre mercado y quiera producir.
Por ahora somos un poco más de veinte personas. Estamos recién empezando y queremos ser selectivos a la hora de elegir quién va a cooperar con nosotros.