"Los exámenes médicos confirman que David Silva no sufre una fractura en el pómulo y los próximos días marcarán su evolución". El comunicado oficial del Manchester City terminó de llevar tranquilidad después de la aparición del futbolista español via Twitter.
A falta de 15 minutos, cuando el City ganaba 2-0 al West Ham, Silva tuvo que dejar el campo en camilla y con una mascarilla de oxígeno tras un codazo del senegalés Cheikhou Kouyaté, que lo dejó inconsciente en el campo durante ocho minutos.
El entrenador Manuel Pellegrini fue el primero en referirse a su preocupante situación en rueda de prensa: "Silva está en el hospital, pasando pruebas para ver si se ha roto un hueso de la mandíbula".
Pero horas después, en la noche inglesa y al regreso del hospital, el propio Silva escribió un mensaje tranquilizador en su cuenta de la red social Twitter.
"Muchas gracias a todos por los mensajes de apoyo. Todas las pruebas realizadas han salido bien y ya me encuentro en casa. Lo más importante fueron los 3 puntos", publicó el jugador canario.