Boca extraña horrores a Gago; se sumó un punto que en el futuro se va a valorar aún más

San Martín de San Juan le jugó el partido de su vida, como pasó y pasará siempre cada vez que enfrenten a Boca. Sin embargo, esta vez el equipo fue una sombra de lo que venía demostrando. No caben dudas que se jugó el peor partido del año, por eso el punto termina conformando sobre todo en el hecho de que seguimos invictos. Pero no más que eso

Guardar

Desde el minuto inicial se sabía que este encuentro iba a ser muy bravo para Boca. No sólo por tratarse de un rival incómodo en su reducto, y sobre todo con el último antecedente del catastrófico 6-1, sino porque desde siempre y más a partir de ahora, al "Xeneize" le jugarán a muerte por ser el equipo que mejor se reforzó en el campeonato y sobre todo por venir de alcanzar un rendimiento superlativo.

Pero esta vez, Boca estuvo ausente. Apenas fue una sombra de aquel equipo que arrollaba, aún con errores, a los rivales y los superaba en los 90 minutos. Y el déficit más importante que llevó a esta actuación muy mala fue la falta de un jugador como Fernando Gago. El equipo lo extrañó horrores. Y más Nicolás Lodeiro, quien nunca encontró el socio ideal para descargar e ir a buscar. Será una cuenta pendiente la del "Vasco" Arruabarrena de encontrarle una pronta salida a la situación, ya que "Pintita" tiene para rato fuera de las canchas.

Aunque ojo, este no fue el único problema. Pese a un arranque interesante hasta el piedrazo que casi impacta en Agustín Orion, Boca nunca hizo pie y jugó el peor partido del año. Peor que el primero de la temporada, el amistoso de verano ante Racing, que terminó con goleada en contra, pero que se había desvirtuado por las expulsiones. Por eso, el punto termina siendo positivo y seguramente se valorará a futuro. En el presente se puede destacar que sirvió para que el equipo se mantenga invicto.

San Martín jugó un partido muy inteligente. Salió a asfixiar a un equipo que viene de una seguidilla importante y en el golpe por golpe terminó ganando. Así equilibró la sobrada jerarquía que había en el bando de enfrente. Con empuje, metiendo y con mucha fricción, el "Verdinegro" tranquilamente pudo haberse quedado con los tres puntos y no estaría mal.

Si bien el cansancio se sintió -físicamente el equipo no rindió y en el complemento pudo verse muy ahogados a Colazo, Lodeiro, Marín y un Torsiglieri llamativamente falto de reacción, donde el único rescatable fue 'Cata' Díaz-, un hecho a tener en cuenta será que en el mediocampo Boca queda muy desbalanceado. No se discute que se deba jugar así en la 'Bombonera', donde hay que presionar y no dejarlos jugar a los rivales. Pero no siempre habrá que tener esta manera de encarar los partidos, porque llegarán duelos más importantes, con mucho más desgaste a cuestas, y se hará muy complicado mantener el nivel.

Está muy bueno jugar con tres delanteros, tres mediocampistas con mucha vocación ofensiva y que los extremos se desdoblen y ayuden y colaboren en defensa. Pero siempre y cuando estén finos, porque sino pasa lo de esta ocasión.

Por último, con el diario del lunes, da la sensación de que el "Vasco" se equivocó en los cambios. Si Carrizo, que venía de muy buenos rendimientos en los últimos juegos y se ganó merecidamente la titularidad por encima de Chávez, debió salir por cansancio o lesión no se entendió el ingreso de Gino Peruzzi. Si era para equilibrar o tratar de combatir el embate del rival, lamentablemente esto no sucedió. Estaba el propio Chávez para jugar y meter, como el partido lo pedía, o en su defecto Pablo Pérez, que bien pudo haber sido un socio de Lodeiro (seguramente lo será en los próximos juegos). Se buscó con Colazo en el final en la posición de enganche retrasado, como juega Gago, pero no sirvió y el cansancio lo complicó.

Por todo esto, y con la salvedad en el penal de Daniel Osvaldo que sigue demostrando que es crack, Boca tiene que valorar mucho este punto que se trajo de San Juan. No sólo porque sirve para seguir a dos puntos del líder Rosario Central o para mantenerse invicto en el campeonato, sino más bien porque hay que reconocer que se jugó el peor partido del campeonato, y me animaría a decir, de la 'Era Arruabarrena'.

Por supuesto, no tiene nada de malo que haya sucedido y bienvenido sea que pase ahora. Con mucho tiempo y camino por recorrer, podemos seguir perfeccionando la idea. Sobran nombres y plantel, sobra capacidad. Hay que seguir demostrando que estamos para grandes cosas.