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El Consejo de Investigación Médica del gobierno de Australia (NHMRC, por sus siglas en inglés) difundió una declaración en la que sienta posición sobre la homeopatía. "Basados en la evaluación de la efectividad de la homeopatía, el NHMRC concluyó que no hay evidencia confiable de que esta sea efectiva para el tratamiento de ninguna condición médica". Así de contundente comienza la nota oficial.

Es más, afirma que la "homeopatía no debería ser usada como tratamiento de condiciones crónicas, serias o que puedan transformarse en serias". Y aclara que las personas que la elijan como tratamiento "podrían estar poniendo en riesgo su salud si rechazan o retrasan tratamientos que sí evidencian efectividad y seguridad".

No hay pruebas de que produzca más mejoras que un placebo

El consejo australiano explica que la homeopatía es sólo un tipo de medicina complementaria y alternativa. Se basa en que las sustancias que pueden causar una enfermedad pueden curar, en dosis muy pequeñas, a otras personas, ya que "las moléculas de sustancias altamente diluidas retienen una memoria de la sustancia original".

En la declaración, el NHMRC detalla que utilizó varios métodos para llegar a esta conclusión: una visión general de las investigaciones sistemáticas publicadas por un contratista independiente; una evaluación independiente de la información proporcionada por los grupos de interés de la homeopatía y el público; y el examen de guías de práctica clínica e informes gubernamentales sobre la homeopatía publicados en otros países.

En los lapidarios hallazgos, el consejo australiano afirma que "no se encontraron evidencias fiables" de que la homeopatía fuera efectiva para tratar el rango de enfermedades consideradas "de mala calidad" o en pacientes que formen parte de "estudios bien diseñados con suficiente cantidad de participantes". De hecho, asegura que no hay pruebas de que produzca "más mejoras que un placebo".