Apenas unos pases para atrás y un despeje de Manuel Neuer habían pasado en Alemania cuando Jerome Boateng recuperó la pelota, se la cedió a Arjen Robben, quien hilvanó una jugada rápida con Franck Ribéry, habilitando dentro del área a Mario Götze. Mano a mano con el arquero en la primera incursión en área rival, Olexandr Kucher, defensor del Shakhtar Donetsk se arrojó al suelo y le metió un patadón.
A instancias del quinto árbitro, que se ubican en las líneas de meta, el árbitro escocés William Collum sancionó la falta, marcó el punto de penal y le sacó la roja al ucraniano. Apenas habían pasado 20 segundos de los dos minutos (3 minutos exactos cuando levantó la tarjeta) y marcó un récord: la expulsión más rápida en la historia de la Champions League.
PUBLICIDAD
Antes, la triste corona en este ítem la tenían Craig Bellamy, del Newcastle –en 2002 fue expulsado a los 5 minutos ante el Inter– y Valérien Ismaël, del Werder Bremen –en 2004, también contra el Inter y a los 5 minutos–.