Un salvavidas para padres: entender a un adolescente es posible

Están en su propio mundo. Es parte del proceso, parte de crecer. Shutterstock 162
Están en su propio mundo. Es parte del proceso, parte de crecer. Shutterstock 162

Comprender lo que pasa por la cabeza de un adolescente es a veces para los adultos una misión imposible. Raro. Porque ese adulto seguramente habrá experimentado similares o iguales cuestiones en ese momento de su vida. Falta de empatía, quizá. O algo de la responsabilidad del rol de padres hace que se vuelva imposible ponerse en el lugar de ese joven.

Como sea, lo cierto es que la etapa entre la niñez y la vida adulta viene cargada de cambios corporales, hormonales, a los que acompaña una fuerte resistencia hacia todo lo que proviene del mundo de los adultos. Consejos de padres, tíos o profesores generalmente pasan "como por un tubo", como suele decirse. O son desatendidos como si nadie hubiera dicho nada.

Por eso, para entender algo de este atormentado mundo adolescente, Infobae consultó al doctor Juan Manuel Ferrer (MN 78680), neurólogo infantil del Instituto de Neurociencias de Buenos Aires (Ineba), y al doctor Gustavo Girard (MN 34693), pediatra del Centro de Salud Integral de Adolescentes Juvenis.

¿Qué es la adolescencia?

Se entiende por adolescencia la etapa comprendida entre la niñez y la adultez. Es una etapa de profundos cambios en lo físico, lo psíquico y lo social. Los cambios físicos son conocidos como pubertad e implica no sólo crecimiento sino la aparición de nuevas funciones, tales como las derivadas del desarrollo del aparato reproductor.

Desde lo psíquico el curso del pensamiento va pasando gradualmente del pensamiento concreto de la niñez al abstracto de la adultez. La sociabilización, volcada hasta ahora a lo intrafamiliar, se externaliza y el grupo de pares pasa a tener una importancia mayor que su núcleo familiar.

Hace ya muchos años en un libro sobre la Adolescencia Normal, dos grandes pensadores, Mauricio Knobel y Arminda Aberastury, detallaron esta etapa en la que según ellos se producían tres duelos: el del cuerpo infantil, el de la identidad o rol infantil y el de los padres de la infancia.

¿Qué ocurre en el cuerpo en esta etapa?

Los cambios corporales son muy importantes. No sólo se da el crecimiento de la talla y el aumento del peso, sino que los cambios en el aparato genital repercuten en el cuerpo, en el psiquismo y en la forma de ser del adolescente. Estos cambios generan muchas veces angustias especialmente si ocurren antes o después que en su grupo de pertenencia. Esta situación lleva a que el adolescente se vuelque sobre sí mismo, a los efectos de tratar de evaluar qué es todo esto que le está ocurriendo. La sexualidad y todo lo que se deriva de la misma adquiere una importancia relevante. En forma constante se está preguntando si esto que le ocurre es o no normal.

¿Y qué pasa en el cerebro?

Los adolescentes son diferentes de los adultos en la forma en que se comportan, resuelven y toman decisiones. Hay una región del cerebro llamada amígdala, la cual es responsable de las reacciones instintivas, incluyendo el temor y el comportamiento agresivo; esta región se desarrolla temprano.

Por su parte, la corteza prefrontal es responsable de nuestra concentración, planeamiento, control de los impulsos, control emocional, empatía, juicio e introspección; esta área se desarrolla más tarde y va madurando y cambiando hasta bien entrada la edad adulta.

El cerebro de los adolescentes funciona con un predominio de acción de la amígdala y menos con la corteza prefrontal, por lo que la conducta se vuelve más impulsiva, leen mal o no interpretan las normas sociales, son más propensos a involucrarse en peleas o accidentes.

Esto no significa que los adolescentes no puedan tomar decisiones razonadas o que no sean responsables de sus actos, pero nos ayuda a comprender muchos de los actos de este grupo.

La sociabilización, volcada hasta ahora a lo intrafamiliar, se externaliza y el grupo de pares pasa a tener una importancia mayor que su núcleo familiar

¿Por qué es tan difícil en esta etapa escuchar los consejos de adultos? ¿Por qué muchas veces para el adulto es complicado comprender al adolescente?

Múltiples pueden ser las explicaciones por las cuales a los y las adolescentes les cuesta atender los consejos de los adultos. En primer lugar, como decíamos anteriormente, están volcados sobre sí mismos y esto ocurre especialmente en el inicio de la adolescencia. Cada ser humano debe hacer su experiencia y en general lo que a alguien le ocurrió no es precisamente lo que esa persona necesita.

Asimismo, el mundo con el que los adolescentes se enfrentan en la actualidad cambió mucho con respecto al que los adultos vivieron y experimentaron en su etapa adolescente. En ciertos sentidos, las libertades son mucho mayores en algunos aspectos y menores en otros. Los patrones conductuales sociales también cambiaron y eso muchas veces le dificulta al adolescente saber el camino que debe recorrer o al menos lo que se espera de él o de ella.

¿Es diferente en mujeres que en varones?

El cambio en las respuestas masculinas y femeninas es importante. La perspectiva de género aporta asimismo un nuevo desafío. Cayeron las estereotipias de roles (qué corresponde a lo masculino y qué a lo femenino) y si bien es un cambio que en muchísimos aspectos podemos considerar positivo, no por eso deja de convertirse particularmente para los adolescentes en un nuevo desafío.

¿Por qué se la llama edad del pavo?

Esta calificación de la etapa adolescente, con una importante connotación negativa, cada vez se escucha menos. Este mundo interior que está cambiando en los adolescentes y su ensimismamiento hacen que les asignen poca importancia a las consignas y/o expectativas familiares.

Así, mientras los padres se preocupan sobre la carencia de respuesta o acatamiento a sus consignas o recomendaciones, los jóvenes están intentando resolver otros problemas que sin duda son más importantes que tener su habitación en orden o recordar decirle a su madre que la abuela llamó por teléfono.

La frecuente caída en el rendimiento escolar no es simplemente debido a vagancia sino que se encuentran abocados a otros problemas más importantes que "rendir" en el colegio (sin desmerecer por ello la importancia de una adecuada escolaridad). Al final de esta etapa, los adolescentes deberán plantearse: ¿cuál será su orientación vocacional?, ¿cómo ganarán dinero?, ¿cómo se integrarán socialmente?, ¿qué se espera de él y qué es lo que él espera de sí mismo?, ¿cómo se irán generando los vínculos de pareja?, ¿qué pasa con el mundo?; lo que mis padres me infundieron como valores, ¿son valederos al menos para mí?.

Hasta aspectos referidos a su religión y espiritualidad cambiarán en esta etapa y repercutirán en su vida presente y futura.

¿Cuánto dura? ¿Se extendió en los últimos años?

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la adolescencia es la etapa de vida comprendida entre los 10 y los 20 años, pero estos límites no pueden considerarse estrictamente. Hace ya muchos años que autores que escribieron sobre el tema, como Guillermo y Silvia Obiols, hablaban de que la sociedad se adolescentizó. Mientras hace unos años se hablaba de la edad del pavo, hoy todos quisieran permanecer siendo adolescentes. Los niños son vestidos como adolescentes y los mismos adultos, no pocas veces, también se visten como adolescentes. Es por ello que decimos que no sólo se extendió sino que cuesta abandonarla.

A modo de conclusión podemos decir que resulta muy difícil encasillar o definir la etapa adolescente. Hoy los especialistas en esta edad, desde las más diversas disciplinas, coinciden en afirmar que más propio que hablar de adolescencia sería hablar de "las adolescencias", en la medida en que están atravesadas por aspectos sociales, culturales, económicos, etc.

Así, un niño en situación de calle, tal vez a los 8 años ya superó la adolescencia: dejó su familia, bien o mal tiene autonomía, dejó la escolaridad y tal vez en poco tiempo sea padre o madre. Por el contrario, en una clase media nos encontramos con adolescentes que los llevan y los traen del colegio, los mantienen y viven en casa de sus padres hasta completar los estudios universitarios o aun más allá de los mismos.

También desde la medicina se revalorizó esta etapa. Mientras hasta hace pocos años nadie la consideraba, hoy en día la hebiatría o medicina de la adolescencia se considera una especialidad médica.

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