Ni la caída en la altura de Oruro ante San José ni los dos puntos perdidos en el Monumental frente a Quilmes por la segunda jornada del campeonato de Primera División. Aunque Marcelo Gallardo tendría varios motivos futbolísticos como para preocuparse de cara a lo que viene, la principal inquietud surgió del estado de salud de Germán Pezzella y Gonzalo Martínez, dos de los jugadores de recambio más importantes del campeón de la Recopa.
El "Millonario" contará con una semana extensa de trabajo porque no animará ningún compromiso internacional entresemana, pero el "Muñeco" aguardó con ansiedad por los resultados de los estudios médicos a los que fueron sometidos ambos jugadores maltrechos.
En lo que respecta a la situación del marcador central, los dolores comenzaron en el duelo frente a los bolivianos, después de saltar a buscar una pelota aérea y caer desplomado en el piso, con todo el peso de su cuerpo sobre el cadera. Si bien en primera instancia se habló de traumatismo e incluso se intentó concentrar al surgido de las inferiores para el partido de ayer, la persistencia del malestar lo sacó de la nómina y generó la necesidad de realizar una resonancia magnética.
El defensor presenta una avulsión en la apófisis transversas lumbares, una lesión similar a la que sufrió Neymar durante el último Mundial y todo indica que estaría alrededor de un mes fuera de los campos de juego.
En cambio, el "Pity" ingresó en el entretiempo ante el cuadro dirigido por Julio Falcioni y debió solicitar el cambio de salida apenas 19 minutos después. El ex Huracán corrió hacia el balón y trabó con Emanuel Morales, pero se llevó la peor parte del iencontronazo/i y sintió el impacto en la pierna más hábil. Tanto el médico Pedro Hansing como el kinesiólogo Jorge Bombicino hablaron de un esguince de rodilla, pero igualmente decidieron proceder a los chequeos correspondientes para descartar un daño ligamentario.
Finalmente se confirmó el diagnóstico inicial y Martínez deberá permanecer fuera de las canchas durante 15 ó 20 días aproximadamente por una distensión, razón por la que se perdería los juegos ante Belgrano en Córdoba, Tigres de México en condición de local y Unión de Santa Fe en el Monumental. Más allá de eso, fue un alivio inmenso el hecho de haber descartado un contratiempo mayor.
"Estoy contento porque no fue grave", respiró hondo el jugador ante las consultas de la prensa.