Boca volvió a ser Boca: por fin el equipo entendió que la paternidad nunca se negocia

¿Qué los clásicos de verano no importan? Andá a decírselos a los miles de hinchas que no recuperarán la voz por unos cuantos días. Andá a decírselo a River, que sufrió una de las palizas más grandes de la historia. Con juveniles, suplentes y un par de titulares, Boca por fin entendió que la paternidad no se negocia. ¡Choque esos cinco!

Guardar

No existen calificativos para describir lo que siente el hincha en estos momentos. Porque mucho se habló y se intentó desprestigiar desde la vereda de enfrente que el clásico no interesa, que se prepararon para el campeonato oficial. Si fuera así, Marcelito querido, no hubieras puesto titulares en los dos juegos.

Pero sin hilar tan fino, la realidad marca que los clásicos de verano sí importan. Como sucedió en el pasado, donde Ramón Díaz debió renunciar luego de una goleada ante los juveniles de Boca, dirigidos entonces por el "Virrey", esta humillación que se le propinó al rival de toda la vida no será para nada fácil de digerir.

Sin embargo, y tratando de bajar tamaña euforia, hay algo que es muy cierto y desde este lugar uno se cansó de repetir. El objetivo máximo es la Copa Libertadores. Y hacia allá apuntamos. Con esta goleada seguramente será mucho más fácil llegar a los primeros juegos oficiales, sumando por supuesto el campeonato de primera división.

Un viejo refrán dice, el pez por la Boca muere. Y Gallardo subestimó este partido. Pese a ello, repito, puso 'lo mejor'. Ahora entenderá la importancia que esto genera si se sufre una de las goleadas más importantes de la historia. Que fue en Mendoza y en una copa de verano, es cierto, pero que sea del rival de toda la vida genera que la herida sea muy difícil de superar.

Bien por el equipo, sobre todo los nuevos, que entendió que la paternidad no se negocia. ¡Choque esos cinco! Y a festejar porque Boca volvió a ser Boca.