El próximo 7 de enero Pepe Cibrian vuelve a la cartelera de la calle Corrientes con iEl hombre de la Mancha. /iEn una entrevista con Teleshow, el actor y director hizo un breve recorrido por su trayectoria y adelantó cómo será su próximo trabajo en el teatro Maipo.
Al pronunciarse antes del inminente estreno, el ícono del musical no evitó hacer un punteó de algunas de sus creaciones: iAquí no podemos hacerlo /i(1988), iDrácula/i (2007), Priscilla, la reina del desierto (2014) y, de cara a 2015, iEl hombre de la Mancha/i.
¿Qué significó iAquí no podemos hacerlo/i en tu carrera?
Cuando yo empecé este género, que no lo hacía nadie y que creé, me decían "no, aquí no", "no se puede", "es imposible", "no hay público para esto". Sin embargo, lo que parecía imposible no lo fue para mí, no lo fue para (Tito) Lectoure. Me preguntaban si era mi pareja: no podían creer que un hombre que venía de un espacio emblemático, del boxeo, gastara un millón de dólares para producir a alguien como yo, a un señor no comercial.
¿Por qué fue tan importante iDrácula /ien tu carrera?
Acá nunca existió el musical, lamentablemente. Es un país en el que es mentira que exista un movimiento musical. Se generó un movimiento musical con Drácula porque rompió con los cánones. Fue una obra que sorprendió ya que se pensaba que no se podía hacer eso. No por la plata sino por el talento. Hoy en día por los costos, por los sueldos, es muy difícil hacer musicales. Entonces, lo que sí está pasando ahora es que se está generando en el ioff /itodo un movimiento de pequeños musicales.
¿Qué te dejó iPriscilla, la reina del desierto/i?
Era algo tan mágico. Un personaje amado. Me sentía Bernadette. Le propuse a la directora del espectáculo, a Valeria (Ambrosio), hacer una Bernadette distinta a la de afuera. Me llevó seis meses componerla. Todos los días estaba con los tacos altos. Todos los días estaba tomando clases de canto. De hecho, veinte días antes de empezar a ensayar estaba de viaje en La Toscana (Italia). Digo "vamos a Florencia", que queda cerca. Y, sin darme cuenta, estaba caminando por Florencia con los tacos puestos.
En los últimos años elegís protagonizar tus espectáculos, ¿a qué se debe esa decisión?
Creo que así es mágica la vida. Si no tomase riesgos me sentiría deprimido. Se supone que por poner mi nombre debe ir alguien a verme pero yo nunca me lo creo. Siempre creo que no va a ir nadie.
¿Cómo será tu próximo musical, iEl hombre la Mancha/i?
Es una versión totalmente distinta a todas las que se hicieron ahora. Mi visión del Quijote creo que es muy diferente a las que conocemos. Es una visión más humana. No creo que sea un loco, creo que es un idealista. Un ser mágico. Es un ser que trata de creer en cosas que van más allá de lo que se ve. Me siento conectado con Don Quijote por mi hispanidad.
Esta versión - bajo la producción de Julieta Kalik y Santiago Zenobi - tendrá a Cecilia Milone en el papel Dulcinea y a Raúl Lavié como Sancho Panza. Contará con un enérgico Don Quijote, cuadros coreográficos imponentes, una sutil cuota de humor y un completo guión musical bajo la dirección de Ángel Mahler.
Por último, ¿qué consejo les das a los más jóvenes?
Tienen que hacer permanentemente. Muchas veces me encuentro jóvenes que han protagonizado musicales con cierto éxito pero no hacen otras obras. Yo me he pasado toda la vida haciendo un espectáculo tras otro. En un comienzo no teníamos público hasta que hicimos Aquí no podemos hacer y empezamos a llenar. Lo que les digo es eso: luchen, peleen, tengan energía. Que les gusten los ensayos, que les gusten los camarines.
Además, tiene que entender que un musical no son grandes despliegues robóticos o imponentes vestuarios. Un musical se puede hacer con una guitarra, tres velas y en un sótano. No hace falta nada. Tiene que usar el ingenio. Yo hice Las mil y una noches en el Ópera con tres tules telas de gasa con diez sillas mientras en el Luna Park eran 120 personas pero yo no quería eso. Yo quería hacer con nada. Con un vestuario precioso y con talento, solo eso.