Esta semana, la Cámara Argentina de Comercio (CAC) detectó 2.827 puestos de venta ilegal callejera en la ciudad de Buenos Aires, lo que representó un aumento del 3,4% respecto a octubre y de casi un 56% en términos interanuales. Con todo, las avenidas más afectadas fueron Avellaneda, Pueyrredón y Rivadavia. Sobre este tema, el especialista en comercio minorista, Damían Di Pace, dijo en InfobaeTV que las organizaciones que emplean vendedores ilegales son "mafiosas" y mueven "2.200 millones de pesos por mes".
"En Argentina estamos a un 35% de economía informal respecto del PBI. La venta ilegal viene creciendo a un nivel desmesurado. Se toma como parámetro las fechas especiales (Día de la Madre, del Padre o Navidad) porque es un mecanismo de adaptación hacia una irregularidad comercial donde los manteros se van instalando. Ven que el negocio es fructífero y se van desplazando a otros territorios. Son una organización territorial delictiva y mafiosa", criticó el experto.
En noviembre, se detectó un promedio de 13,7 puestos por cuadra en todas las áreas relevadas. La avenida Avellaneda cuenta con 809 puestos con 10 cuadras afectadas, Pueyrredón posee 411 puestos con 13 cuadras afectadas y en tercer lugar se ubica la avenida Rivadavia, con 342 puestos y 44 cuadras afectadas. En los 11 meses analizados de 2014, la suba interanual fue continua.
"La evolución de la venta ilegal en los años 2000-2002 tendría un cierto sustento por la crisis de la economía formal de ese momento. Oficialmente estamos en un 7,6 por ciento, las privadas dirán que un 8% o 9%, pero no estamos en la tasa de desempleo de esos años. Por lo cual no es una actividad que nace por necesidad. Nace por una organización explícitamente planificada para moverla, direccionarla y hacer un negocio millonario. Se facturan en la Argentina por mes unos 2.200 millones de pesos en la venta ilegal y hay 60 mil vendedores ilegales", detalló.
Además, cuestionó las condiciones laborales a las que someten a los vendedores y dijo que las medidas del Estado para contrarrestar el problema son insuficientes.
"Hay una organización regional que sustenta un jefe de región (una avenida), que a su vez tiene un jefe de cuadra. A la mañana los vecinos ven cuando llega una combi que les entrega mercadería con bolsas de consorcio. Se las da a los manteros que tienen una actividad de sustento. Son gente que gana entre 250 y 300 pesos por día. ¿Quién va a pagar el pato cuando estas personas se tengan que jubilar?", se preguntó.
"Cuando uno ve los orígenes de la venta ilegal, hay cuatro. Importadores, piratas del asfalto, empresas que venden para el mercado ilegal y legal y otras que venden al mercado ilegal sin ningún tipo de formalidad. Dentro de esta última hay una evasión tributaria enorme. Hay falta de responsabilidad social empresaria porque hay trabajo esclavo", sentenció.