"Extrañamente, cuando un amigote del Jefe lo llama para colocar a su retoño, un elemento brillante lleno de diplomas –si puede considerarse tal a los 50 metros libres de natación-, es raro que el susodicho se encuentre en lo más bajo del escalafón. Por regla general, como tocado por la gracia administrativa, se posa directamente en la categoría de Director de Proyecto". Con estas palabras, Zoé Shepard, nos introduce a la realidad de una administración pública engordada de personal por plagas tales como el clientelismo, el nepotismo y el bajo rendimiento, a través de un relato situado en la Intendencia de una ciudad francesa no identificada, y a mitad de camino entre realidad y ficción.
Porque Zoé Shepard es el seudónimo elegido por una joven funcionaria francesa –su verdadero nombre, mucho más galo, es Aurélie Boullet-, que ingresó a la función pública por vocación y acabó decepcionada a los 3 años. El resultado de su frustración lo volcó en un primer libro Absolument dé-bor-dée ou le paradoxe du fonctionnaire (*), editado en España con el título i¡Estamos desbordados!,/i que se convirtió muy pronto en bestseller y le valió a la autora –delatada por un colega ofendido- el congelamiento de su carrera; en francés: placardisation.
Tras seis meses de suspensión, Zoé-Aurélie volvió a su puesto de encargada de misión (**) ante la Delegación Europea e Internacional del gobierno de la región de Aquitania (sudeste de Francia). El resultado fue un segundo libro, tanto o más desopilante que el primero y un nuevo éxito de ventas: iTa carrière est fi-nie! /iiL'art de ne rien faire au bureau/i (¡Tu carrera está ter-mi-na-da ! El arte de no hacer nada en la oficina).
Shepard tiene el don de convertir en gracioso, casi hilarante, lo que en realidad es una tragedia kafkiana: los absurdos e incoherentes engranajes de la burocracia, agravados por la venalidad de funcionarios que disponen de los bienes públicos como si fuesen de su peculio.
"Todo empleado tiende a elevarse a su nivel de incompetencia"
En esta segunda parte de su odisea en la administración pública, la autora cuenta lo que es estar "freezada" en un despacho, ser eludida y dejada de lado en las reuniones, ver cómo le van quitando la responsabilidad de los "dossiers" que estaba tratando, etc. Todo por negarse a convalidar ilegalidades tales como contratar consultoras sin licitación o reclutar personal salteándose los pasos que marcan las normas administrativas. Nada que no conozcamos por estas latitudes. Pero todo contado con una gracia inigualable, como cuando enuncia el "principio de Peter": "Todo empleado tiende a elevarse a su nivel de incompetencia".
"El problema (de los acomodados) es que la mayor parte de las tareas administrativas, para ser cumplidas, requieren pese a todo una cierta competencia. Por lo tanto, hay que contratar a otra persona. ¿Su misión? Encargarse del trabajo que la primera es incapaz de hacer", dice Zoé. Lo que la lleva a concluir que "la duplicación de personal es una especialidad de la casa".
Hay un momento en que estas prácticas clientelísticas se intensifican: "El período postelectoral está marcado por la llegada en masa de nuevos elementos, los militantes que sudaron la camiseta para la reelección del Intendente y que ahora conviene recompensar con un puesto porque en este universo torcido la pegatina de afiches vale lo mismo que un diploma".
Y agrega la autora: "Cuando quiero realmente ver la vida del lado positivo, me digo que colocar dos empleados para un único puesto permite reducir significativamente la desocupación. El resto del tiempo, ver semejante desperdicio de dineros públicos, me entristece mucho".
Todo parecido con la Argentina, no es casualidad. En nuestro país, el empleo público es el único que crece desde el año 2007 y es esta colonización del Estado con elementos adictos al poder de turno, uno de los factores que ha permitido enmascarar parcialmente el desempleo.
La Patria consultora
"(Para colmo) –sigue describiendo la autora-, siendo los agentes de la municipalidad incapaces de hacer gran cosa por sí mismos, han tomado la costumbre de transmitir a organismos externos, que riegan con subvenciones, sus magras tareas".
A modo de ejemplo, la pretensión de sus superiores de contratar una consultora, cuyos dueños tienen un parentesco nada casual con una amiguita del Intendente: "(El jefe) anuncia que, ante la inercia y la mala voluntad de este servicio, decidió ser proactivo. Firmó un contrato moral con una excelente consultora, una perla que se ocupará de todo lo que este lamentable servicio no es capaz de hacer. Sin él, estas Audiencias [audiencias sobre desarrollo sustentable] están condenadas a un fracaso seguro".
"Antes de caer en las garras de la consultora, no sospechábamos que faltaba un event manager en nuestras vidas"
El siguiente paso es una reunión en la cual los representantes de la consultora Lambron, PowerPoint mediante, exponen sus virtudes. Dice Shepard: "La oferta crea la demanda. Antes de caer en las garras del insaciable Lambron, no sospechábamos que faltaba un event manager en nuestras vidas. (...) La siguiente imagen nos comunica que además de muestra gratitud, Lambron espera sobre todo nuestro dinero. 250.000 euros, para ser exactos. Y rápido »,
Zoé corre a su jefe por el pasillo luego de la reunión: "¡Señor Mayer, usted sabe que no nos es posible destinar 250 mil euros a esta consultora sin llamado a licitación!"
"¿Querés ponerme bajo curatela o qué?, se indigna él, cuidando de elevar suficientemente la voz para que todo el piso lo escuche. ¡Yo sé todavía lo que es bueno para mi ciudad, caramba! ¿Quién fue electo por los ciudadanos? ¿Vos o yo? Entonces, ¿qué conclusión sacás?" (...)
Y cuando se la cruza de nuevo al día siguiente, el funcionario pronuncia la frase que dio título al libro: "Te aviso, Zoé, que si de nuevo me contradecís en público, como lo hiciste el lunes, tu carrera está terminada, ¿entendés?: ter-mi-na-da"
Proyectos absurdos pero de moda
De un día para el otro, el Intendente pide la maqueta de una casa ecosoldiaria. Cuando ella le pide precisiones, él replica, molesto: "A ver, una casa Solidaria, Ecológica, Ciudadana y Social. Un prototipo, mi pirámide del Louvre, pero versión ecologista. Vamos a hacer eso en el antiguo anexo de la municipalidad, cerca del parque, será perfecto".
Ella: "¿Vamos a hacer qué exactamente?"
Él: "Lo que quieras, me importa un pito. Cosas ecológicas, desarrollo sustentable, ponele paneles solares, doble vidrio, madera por todos lados, todo eso; queda bien, vende, es lo que prometimos en la campaña"
Y ella reflexiona: "Una campaña política, es sobre todo una campaña publicitaria. Igual que un LCD o un dentífrico blanqueador, el político es un producto cuyos consumidores potenciales son los votantes. Especialista en recuperar ideas que están de moda, el equipo (del Intendente) no dudó un minuto: impulsando al 'Patrón' como campeón de todas las tonterías que son tendencia, hicieron de inmediato del desarrollo sustentable su caballito de batalla. No importa si nuestro intendente recibe fondos de los empresarios más contaminantes de los alrededores o si se desplaza en vehículo de alta cilindrada y sólo viaja en avión".
"Y concentrate en la inauguración. ¡Es muy importante la inauguración!"
El proyecto de casa ecológica del Intendente es lo más vago e impreciso, algo que desespera a una funcionaria eficiente y práctica como ella.
-¡Quiero inaugurarla!, grita el Intendente
- ¿Pero qué exactamente quiere inaugurar?, pregunta ella.
- Eso lo vemos luego, pero quiero que mi obra sea ejemplar. Deberá ser reconocida internacionalmente como lo mejor que se hace en materia de ecología solidaria, punto. Y social, ¡me olvidaba! Y concentrate en la inauguración. ¡Es muy importante la inauguración!
- La ecología es realmente un tema que importa a nuestro intendente, explica otraa colaboradora. Ya había sido su emblema en 2002.
Y Zoé concluye: "Nuestro heraldo de la democracia nunca abandona un proyecto, lo reparte en sus sucesivos mandatos"
Los contratados
Un mecanismo para incorporar amigos y parientes, evitando el trámite legal y el concurso, y encima con remuneraciones más elevadas, es la contratación, que pese a que debiera ser una excepción se vuelve cada vez más frecuente.
"Para contratar según las reglas –aclara Shepard-, hay que crear un puesto, es decir, redactar una resolución y hacerla votar por el consejo municipal, luego poner un anuncio en los diarios especializados y entrevistar a los candidatos. Pero las excepciones a la ley que permiten tomar a un contratado antes que a un funcionario se han descontrolado por presión de los políticos. El costo de estos contratados, que ganan primas alucinantes, no molesta a nadie. En cuanto a los que, luego de ganar un concurso, no encuentran puesto por falta de palanca, no le importan a nadie".
"El aura del sufragio universal le dio la certeza de que le basta chasquear los dedos para que se ejecuten sus mínimas exigencias"
Sobre la inutilidad de oponerse a esto, recuerda que, cuando quisieron contratar para un puesto en China a una "minita que no sabía ubicar Pekín en el mapa" ella había "redactado por lo menos cinco memos". Sin efecto.
Cuando el Intendente se enoja porque la oposición cuestiona sus excesivos gastos de representación, ella comenta: "El aura del sufragio universal le ha dado la certeza de que le basta con chasquear los dedos para que se ejecuten sus mínimas exigencias".
Finalmente, ella decidirá reportar la irregularidad de pretender contratar a una consultora por 250.000 euros sin licitación y ello le valdrá la marginalización. "Estoy placardizada, oficialmente. (...) Soy tema de todas las conversaciones pero mis colegas me evitan por temor al contagio".
Como correctivo, la mandan a la "Dirección de Administración y Expansión del Potencial Humano". "No me repongo. ¡Cómo un nombre puede estar tan en las antípodas de la función que cumple!", piensa ella.
El objetivo de la citación es descubrir qué problemas de sociabilidad tiene Shepard que la llevan a estar siempre creando problemas. Una de las pocas colegas que la defiende, recuerda que a Zoé "la contrataron después de una pasantía durante la cual hizo en 6 meses lo que el resto demoró 3 años en no hacer".
Finalmente, rendidos ante la evidencia y necesitando alguien que realmente trabaje, la rehabilitan parcialmente, con el siguiente discurso: "Pese a tu deplorable relacionamiento, aceptamos que retomes la logística de las Audiencias. De todos modos, puesto que no pudimos contratar a la consultora Lambron, no hay nadie más disponible".
Realismo
La autora reproduce un diálogo con un colega, que con más realismo o con menos esperanza, trata de convencerla de no ir tanto al frente y buscar resultados con métodos más sinuosos. Es imperdible. El cierre ideal de esta nota.
-El problema es que usted los toma siempre de frente (a sus superiores). ¿Se acuerda de la auditoría sobre el ausentismo?, pregunta el colega
-Difícil de olvidar, replica ella.
-El intendente decretó que esos patéticos resultados eran la consecuencia de la inadaptación de nuestros locales a un servicio público eficiente y moderno. Que los agentes eran campeones que sólo esperaban una mudanza para mostrar a la tierra entera de qué eran capaces. Y entonces había que construir lo más pronto posible una nueva municipalidad.
-¡Qué clase!, me siento pequeña
-En vez de explicarle que el problema viene de la vagancia de algunos y del nepotismo en vigencia que propulsa a la cumbre a cretinos sin capacidad, ordené un estudio barato, veinte diapositivas en un PowerPoint patético, explicando que los ciudadanos estaba a pegados a su municipalidad y que mudarlos sería muy mal visto políticamente. Estrategia win-win
-Si calculamos la cantidad de estudios que se financian para aprender cosas que ya sabemos, ¡nos asustaríamos!
-¿Usted qué pretende? ¿Que el jefe entienda que el presupuesto municipal no es el anexo de su portafolios personal? Eso jamás sucederá. Hay que adaptarse a lo que hay y limitar el daño.
(*)Absolutamente desbordada. La paradoja del funcionario
(**) Sería el equivalente a un director de programa
LEER MAS: a href="http://www.infobae.com/2013/12/21/1532548-el-desopilante-diario-una-funcionaria" rel="noopener noreferrer" El desopilante diario de una funcionaria/a
En este video (en francés) la autora habla de su libro.