La Justicia absolvió a un policía de la Bonaerense que violó a su hijastra desde los 11 años

Iara Carmona fue abusada por Carlos Marcelo Cuello, la ex pareja de su mamá. El jueves, el Tribunal Oral N° 3 de San Martín lo exculpó. "Sospecho que hay una mano negra detrás de esto", dijo la mamá a Infobae

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 Shutterstock 162
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A mediados de 2011, después de un largo tiempo de temor y silencio, Iara Carmona (20) se animó a contar que su padrastro, un oficial de la Policía Bonaerense, abusó de ella desde los 11 años hasta los 15. Al tomar conocimiento de lo sucedido, su madre realizó la denuncia en la Unidad Fiscal N° 14 del partido de San Martín. Allí, como un mal presagio de lo que ocurriría más tarde, la persona que la atendió le comentó que conocía al acusado.


La semana pasada, entre el 3 y el 5 de noviembre, se llevó a cabo el juicio contra Carlos Marcelo Cuello por abuso sexual agravado reiterado, en concurso con corrupción de menores, agravada por la preexistencia de la convivencia y la edad de la víctima. Las pruebas eran contundentes. Los testimonios, categóricos y coincidentes entre sí. Todo estaba dado para que la Justicia dictara un fallo ejemplar, pero el Tribunal Oral N° 3 de esa misma jurisdicción -conformado por los jueces Aníbal Bellagio, Julián Descalzo y Miguel Ángel Bacalhau- decidió absolver al acusado.


"Sospecho que hay una mano negra detrás de todo esto", dijo la mamá de la víctima, Laura Sanabria, a Infobae. Laura contó además que el abogado de Cuello es un policía retirado que hace unos años se dio cuenta que en realidad lo suyo era el derecho. Casualidad o no, su esposa actual trabaja en los tribunales de San Martín.


La declaración de Iara duró tres horas y fue "demoledora". Su madre también dio su testimonio, al igual que algunos amigos de la víctima. Dos de ellos contaron que cuando Iara tenía 12 años les habló de una relación con un hombre mayor, y dijo que temía quedar embarazada. Más tarde, a los 15, les confesó que esa presunta pareja con la que tenía relaciones era en realidad su padrastro, quien abusaba de ella desde los 11. Basándose en las detalladas declaraciones, las pericias psicológicas y otras pruebas contundentes, la Fiscalía pidió 20 años de prisión para Cuello.


El Tribunal absolvió al policía, pero no por unanimidad, porque el juez Bacalhau, a diferencia de los otros dos que lo consideraron inocente, pidió 18 años de cárcel. "No lo podíamos creer, denigraron a mi hija", se lamentó la mujer. Al salir del Tribunal, Iara se descompensó. Nadie esperaba semejante fallo. "Ni siquiera vinieron a dar la cara. Mandaron una secretaria que se paró delante nuestro, leyó la absolución y dijo que todos los fundamentos estaban en mesa de entradas a disposición de los abogados". Laura todavía no pudo conocer en profundidad esos fundamentos, pero a grandes rasgos, por lo que le informaron, los jueces dijeron que hubo discrepancias entre los testimonios, y que la joven, al declarar, "se revictimizó".


Hoy Cuello está detenido con prisión preventiva, pero por otra causa en la que se lo acusa por abuso de arma y lesiones graves. Ya hacía un tiempo había sido pasado a disponibilidad de la Policía Bonaerense.


Cuando la pesadilla de Iara empezó, ella todavía cursaba el colegio primario. Los días en que la mamá trabajaba y su padrastro tenía franco en la fuerza, Cuello era el encargado de despertarla y llevarla a la escuela, pero en esas ocasiones siempre llegaba tarde. "Todo comenzó como un juego, al principio eran cosquillas, luego empezó a mostrarme las tomas que él utiliza en la policía para que yo vea que podía inmovilizarme", relató Iara hace semanas en el canal C5N. De acuerdo con la joven, también la amenazaba con su arma reglamentaria, una 9 milímetros, para que no dijera nada.

acusado es policia violada padrastro

Cuello tiene una doble personalidad y sabe muy bien cómo manipular a las personas. Hubo veces en que en la mesa le decía a Iara, delante de su mamá, que tuviera cuidado con los abusadores. Su madre asentía sin siquiera sospechar que su hija ya había sido violada, y que el culpable de semejante aberración era su propio marido. Ella percibía que Iara tenía problemas, la notaba irritable, o veía que le iba mal en el colegio. Pero lo atribuía a una conducta normal de la adolescencia.

Iara evitaba día a día el contacto con su padrastro. Para no cruzárselo se refugiaba cada vez más en la casa de su abuela o del novio que tenía en ese momento. Una de esas noches en que no regresaba, sus tíos fueron a buscarla y allí fue cuando la joven decidió que ya no podía cargar sola con tanta angustia: poco a poco fue contando todo su calvario.

La familia presentará esta semana la apelación al Tribunal de Casación. Mientras tanto, continúan difundiendo el caso a través de la página de Facebook Justicia por Iara y hoy hicieron una asamblea en la plaza del barrio Villa Raffo, en Loreto y Colon. "Llamamos a hacer propia esta lucha que llevamos hace 3 años para acabar con la impunidad", señalaron en la convocatoria. Cuentan con el apoyo de otras víctimas de abuso como Rocío Girat, Mariana Gómez; del cantante del grupo Salta La banca, Santiago Aysine; de la Agrupación Las Rojas y del Plenario de Trabajadoras-Partido Obrero.