Es un intento de la marca por acallar las críticas. Con el aviso, que presenta diez modelos sumamente altas y delgadas, fue acusada de promover una imagen negativa e irrealista de lo que constituye un "cuerpo perfecto".
En cuanto comenzó a circular la publicidad, cientos de mujeres se quejaron en Twitter por el mensaje equivocado que enviaba el anuncio. Con el hashtag #iamperfect, los usuarios hicieron oír su disconformidad.
Además de los múltiples mensajes en las redes sociales, la estudiante británica Frances Black organizó una colecta de firmas en Change.org para solicitar a la empresa que "pida perdón y enmiende el mensaje de su irresponsable campaña de marketing", ya que es muy "dañino para las mujeres jóvenes".
La joven argumentó, también, que la publicidad genera "creencias erróneas sobre el cuerpo humano y su valor real", lo que termina en un "aumento de problemas de salud serios derivados de la baja autoestima".
Pese al retroceso de la compañía, las personas detrás de la petición exigen más. "La campaña no está terminada. Todavía queremos que cambien los carteles en las tiendas, se disculpen y se comprometan a no usar nunca más una herramienta de marketing tan peligrosa. Así que sigamos pasando la palabra", advirtieron.