Los organizadores de la Fórmula 1 temen que el Gran Premio de Japón tenga que suspenderse. Ya se preparan para vivir una carrera marcada por el agua, ya que el circuito de Suzuka fue víctima de las precipitaciones que anuncian la llegada de un fuerte tifón.
La fuerte lluvia azotó el trazado japonés este jueves y las previsiones auguran más agua y viento para el fin de semana, mientras que se espera que el tifón Phanfone llegue a Japón el lunes.
"El huracán puede venir. Si llega, probablemente no haya carrera", aseguró el piloto mexicano Sergio Pérez, que corre con Force India. Él, junto al resto de sus colegas, están sobre aviso ante cualquier fenómeno climático.
El clima externo ya afectó esta carrera dos veces en la última década (2004 y 2010)
Los organizadores a lo mejor se ven forzados a cambiar el programa para evitar una mayor alteración si el tifón alcanza la región, algo que no sería una novedad en la carrera nipona, que ya tiene antecedentes de este estilo.
Y aunque las condiciones meteorológicas adversas no son una novedad en el Gran Premio de Japón, una cancelación de la competición parece poco probable.
La carrera se vio envuelta en el caos por el clima extremo en solamente dos ocasiones en la última década: cuando una lluvia torrencial retrasó la clasificación hasta el domingo en 2004 y 2010.
Por lo pronto, el agua en el asfalto cambie el panorama para los competidores y abre incógnitas sobre los rendimientos en la lucha por el podio.
Una carrera húmeda alterará la lucha por el título entre el británico Lewis Hamilton y su compañero alemán Nico Rosberg, cuando faltan cinco carreras por disputarse. Los pilotos de Mercedes compiten por el trofeo del Mundial y tendrán que están preparados para mojar sus neumáticos.