no se fue nada conforme del estadio
, donde
y sumó la segunda caída consecutiva (cuarta en lo que va del campeonato). Pero más allá del fastidio por el resultado, el entrenador se mostró a disgusto con la actitud de Lihué Prichoda, quien se marchó expulsado a los 33 minutos del primer tiempo.
"El fútbol es para vivos. Mis jugadores adentro de la cancha juegan, para luchar que hagan boxeo o taekwondo", pegó con dureza el entrenador, que ya venía de sufrir la derrota la semana pasada ante Arsenal. Cuando parecía que el equipo había encontrado el rumbo con los festejos ante San Lorenzo y Tigre, volvieron a aparecer los traspiés en el camino del "Taladro".
"Estamos fallando en la definición, vamos a trabajar para afinar la puntería. Mejoramos mucho en el juego", consideró el conductor del conjunto del Sur, que convirtió solamente 5 veces en 6 fechas, cuando en la Primera B Nacional se destacaba por su poder ofensivo.
Por otro lado, Almeyda alertó sobre la necesidad de apuntalar las ilusiones lo antes posible ya que "se vienen dos finales, que son el partido por Copa Argentina y después el clásico con Lanús, que lo esperamos desde que llegamos". Para finalizar, amén de su enojo y disconformismo, rescató que "el proceso va bien, los resultados no. Pero estoy orgulloso de entrenar a estos jugadores y del sacrificio de este plantel".