Las "it girls" son aquellas que marcan tendencia, musas inspiradoras de los diseñadores más destacados del mundo y famosas en el mundo por estar a la vanguardia.
Sofía Sánchez Barrenechea se convirtió en una de ellas. "Chufy", como la llaman en su entorno, dejó su casa de Recoleta cuando terminó la carrera de diseñadora gráfica. Luego, se fue por seis meses a Kenia, le siguió París y, finalmente, echó raíces en Nueva York.
Hija del empresario Carlos Sánchez y Maita Barrenechea, empezó a trabajar en la agencia de publicidad Lloyd & Company, adonde ingresó como pasante y se convirtió en directora de arte en poco tiempo. Le encargaron cuentas como Estée Lauder y Derek Lam, lo que fue el inicio para empezar a instalarse en el ambiente más cool de la moda internacional.
Swarowski, Louis Vuitton,i /iKarl Lagerfeld, Jimmy Choo y Marni son algunas de las tantas firmas para las que trabajó al tiempo que se convertía en una figura del ijet set /ineoyorquino. La directora de arte no tardó en conquistar el mundo fashionista con su estilo personal, al punto tal que la revista iVogue /ila destacó con el título de "it girl" y el diario iNew York Times /ile dedicó su contratapa, en donde la definió como la chica "más cool" de Manhattan. Algunos hasta aseguran que es la "nueva" Olivia Palermo.
A la hora de armar sus estilismos, elige diseños de reconocidas marcas como Rodarte, Balenciaga o Dior. Sin embargo, si hay algo que no puede faltar, son los accesorios argentinos que suele llevar a los eventos más glamorosos de la moda.
Su pareja, Alexandre de Betak, es toda una figura dentro de la industria de la moda. Produjo más de 600 pasarelas, instalaciones, eventos y exhibiciones para clientes como Dior, Viktor & Rolf, Michael Kors y H&M, entre otros.
Fue él quien produjo el primer show de la marca Miu Miu en 1994 y el webcast que colapsó la pagina web de Victoria's Secret en el 2000. Su oficina Bureau Betak creció hasta tener oficinas en Shangai, París y Nueva York para satisfacer la alta demanda. Una pareja glamorosa por demás.