Alejandro Sabella, feliz por la victoria de Argentina: "Cruzamos el Rubicón, vamos a ver ahora qué pasa"

Alejandro Sabella utilizó una frase particular, trazando un paralelismo entre un episodio trascendental de la Antigua Roma y la actualidad de su equipo, para graficar la importancia de 'romper' el 'karma' de 24 años sin semifinales en Mundiales. "Fue el mejor partido de Argentina desde el punto de vista del equilibrio y el juego", manifestó. A su vez, no dudó: "Esto es una gran alegría"

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Emocionado, feliz, aliviado. Alejandro Sabella expresó una mezcla de sentimientos después de la victoria de Argentina por 1 a 0 sobre Bélgica, que sirvió para instalar a su equipo en las Semifinales de la Copa del Mundo de Brasil. Pero siempre pendiente de mantener un estilo particular, trazó un paralelismo entre un suceso épico de la Antigua Roma y la actualidad de su elenco, que rompió una racha de 24 años sin asegurar su lugar en la ronda de los cuatro mejores de la máxima cita de selecciones.


"Cruzamos el Rubicón, ahora vamos a ver qué pasa", manifestó el entrenador, quien demostró ser un sabio de la historia mundial. ¿A qué se refiere con esa frase? "Pachorra" hizo mención a un río de la Antigua Roma que hacía las veces de frontera entre las provincias romanas y la Galia Cisalpina. El hecho de cruzar el mismo era causal de conflicto bélico. Julio César fue el Emperador que ordenó llevarlo a cabo 50 años antes de Cristo y el DT argentino, lejos de comparar un triunfo futbolístico con un recuerdo violento, dejó en claro la importancia de pasar esta instancia.


Por otro lado, se adentró en el análisis de lo ocurrido a lo largo de los 90 minutos en Brasilia y consideró que "fue el mejor partido de Argentina desde el equilibrio y el juego, creo que fue excelente". Igualmente se permitió compartir sus sensaciones tras un encuentro muy disputado y comentó que "es una gran alegría para este plantel, cuerpo técnico, todos los que apoyan, la gente y mi familia".


"Hoy fuimos un equipo, tuvimos todas las líneas cerca. Somos seres humanos y tenemos días, podemos estar mejor o peor. Pero somos un equipo, todos se llevan muy bien, tienen sentido de pertenencia y dan el 120% por el compañero. Cada uno tiene su camiseta con el número propio y el de todos los demás. Esto que logramos es un buen homenaje para un plantel que entró en la historia e irá por más", añadió.


Obviamente el punto negro de la satisfacción ante los europeos fue la lesión de Ángel Di María, quien debió abandonar el campo de juego por una molestia muscular en su pierna derecha. "Es una baja costosa, pero vamos a ver cómo está. Mañana le vamos a hacer análisis para verificar su estado", indicó el conductor del grupo, sin descartarlo de lleno para lo que viene.


Sobre Lionel Messi, como en tantas otras ocasiones, solamente destinó 'flores' para definir su rendimiento dentro del campo de juego. "Jugó un gran partido porque esto no es apenas hacer goles. Tiene la pelota, junta rivales para que un compañero reciba con chances de progresar y está comprometido. Que reciba, no la pierda y se la pase a un compañero es como agua en el desierto. Le da aire al equipo cada vez que entra en contacto con el balón", sintetizó.


Sabella también tuvo un gesto de humildad y destacó que "no me golpeo el pecho por nada", ante los aciertos a la hora de confeccionar la alineación para afrontar este compromiso. Y siguió afirmando que "no me interesa la reivindicación, mi trabajo es hacer lo mejor para el grupo".


"Dios dirá quién toca ahora", agregó a su parecer ante los micrófonos, sin estipular sus preferencias sobre Holanda o Costa Rica para el partido que será antesala a la gran definición por el título. El mismo se jugará el miércoles desde las 17 en el Arena Corinthians de la ciudad de San Pablo. "Tenemos una alegría inmensa pero moderada, pero debemos reservar energías", cerró.