casi pasa a la historia en el Mundial de Brasil, porque
. El delantero, en la última acción del alargue,
y obligó a definir en los penales, que finalmente fueron de la 'Verdeamarelha'. Sin embargo, lejos de querer olvidar el trago amargo por haberse despedido en Octavos de Final, el atacante de la 'Roja' hizo algo insólito.
Ya afuera del certamen, se tatuó el pelotazo en el travesaño ante Julio César, el arquero de Brasil, con la siguiente frase: "A un centímetro de la gloria". Sin dudas, algo particular si se toma en cuenta que la marca la llevará de por vida y no precisamente le traerá un recuerdo feliz a Pinilla, como así también a todo aquel que lo observe, puesto que Chile hizo una digna actuación, pero a fin de cuentas fue eliminado.
Lejos de pensar en ello, el goleador de la 'Roja' se realizó la inscripción, en inglés, y así tendrá presente por mucho tiempo aquella acción que podría haber marcado la clasificación chilena a Cuartos de Final y la eliminación brasileña de la competencia, algo que se hubiese asemejado al 'Maracanazo' de Uruguay en 1950, cuando superó en la Final a Brasil ante su gente.