La pastera Montes del Plata, propiedad de la chilena Arauco y la sueco-finlandesa Stora Enso, cuya construcción supone la mayor inversión privada en la historia de Uruguay, comenzó este martes su producción industrial, informó la empresa en un comunicado.
La planta de Montes del Plata empezó a construirse a mediados de 2011 y fue concluida el pasado mes de abril. Tenía previsto comenzar a funcionar a principios de 2013, pero se pospuso por problemas sindicales y con sus proveedores.
Tras un año y medio de atraso, el consorcio obtuvo semanas atrás la última aprobación necesaria del Gobierno para poder encender sus máquinas con miras a iniciar su producción.
La fábrica, situada en la zona de Punta Pereira, en el departamento de a href="http://www.infobae.com/lugares/colonia-a4570" rel="noopener noreferrer" Colonia/a y junto al Río de la Plata, producirá 1,3 millones de toneladas de celulosa al año a partir de fibra de eucaliptos, que proceden de sus plantaciones forestales en once de los diecinueve departamentos del país.
El proyecto, que incluye la planta de celulosa, una unidad generadora de energía para el autoabastecimiento a partir de biomasa y un puerto para la exportación de la celulosa y el ingreso de insumos, supuso una inversión de unos u$s2.000 millones.
Cuando la planta esté totalmente operativa, 500 personas trabajarán directamente en ella y en la administración de la empresa, y se estima que varios cientos más tendrán trabajo de manera indirecta en la cadena forestal, tareas de carga y transporte de la madera en camiones y barcazas, mantenimiento de caminos y otros trabajos colaterales.
En total, la empresa prevé que el complejo industrial sume u$s844 millones al producto interno bruto (PIB) de Uruguay, según sus propias estimaciones.
Además de Montes del Plata, Uruguay cuenta con la producción de otra planta de celulosa, de la empresa finlandesa UPM (antes Botnia), situada a orillas del río Uruguay, que es fronterizo con la Argentina.
La autorización de un aumento de producción a la planta de UPM hasta alcanzar 1,3 millones de toneladas anuales, el mismo volumen que desde este martes opera también Montes del Plata, reavivó en estas semanas un conflicto bilateral entre Uruguay y la Argentina.
La Argentina, que se opone frontalmente a la planta de UPM desde su construcción en 2005, amenazó con llevar nuevamente a su vecino a la Corte Internacional de Justicia de La Haya para dirimir el enfrentamiento.
En su fallo de 2010, esta corte determinó que las pruebas aportadas por la Argentina no eran suficientes para demostrar que la planta contaminara. A su vez, también señaló que Montevideo no había informado debidamente al país vecino sobre los detalles de la construcción, violando de esta manera el Estatuto del Río Uruguay.