La búsqueda del asesino del Museo Judío de Bruselas proseguía activamente este domingo en Bélgica, un día después del ataque que dejó cuatro muertos, dos israelíes, una francesa, y un ciudadano belga.
Este ataque conmocionó Bélgica, donde se celebran este domingo elecciones legislativas y europeas, y la comunidad internacional, en especial, Israel.
"Se está haciendo todo" para "identificar y arrestar a el o a los autores de este drama", declaró el primer ministro belga, Elio Di Rupo.
Según la fiscalía, la policía busca a un hombre que actúo "probablemente solo" y "bien preparado", y que abandonó a pie el museo situado en el corazón histórico de Bruselas.
"Intentamos aprovechar al máximo las imágenes de las cámaras" instaladas en el barrio, precisó un portavoz.
La justicia confirmó la detención de una persona el sábado para interrogarla como testigo.
Tras el ataque, las autoridades elevaron a nivel 4 -el máximo- las medidas de seguridad en torno a los lugares frecuentados por la comunidad judía, que cuenta con unas 40.000 personas en Bélgica (para una población de 11,1 millones de personas). El último atentado antisemita en el país se remonta a los años 1990.
Entre las víctimas mortales del ataque se encuentra una pareja de turistas israelíes de cincuenta años, residentes en Tel Aviv, indicó el ministerio israelí de Relaciones Exteriores.
La otra persona fallecida es una francesa, indicó una portavoz de la fiscalía, quien precisó además que el herido, quien se encontraba el domingo en un estado "extremadamente crítico", es belga.
El Museo Judío había explicado poco antes que, además de los dos turistas, el agresor atacó a un recepcionista del museo y a una voluntaria.