El gobernante del estado más poblado de Australia renunció hoy a su cargo ante las pruebas cada vez mayores de que no declaró una botella de vino de 2.000 dólares australianos (2.800 dólares norteamericanos) que le llegó de regalo a la puerta de su residencia en Sidney.
El primer ministro de Nueva Gales del Sur, Barry O'Farrell, dijo ante una comisión anticorrupción que nunca recibió una botella de añejo Penfolds Grange Hermitage de 1959 como obsequio del empresario Nick di Girolamo, quien lo felicitó semanas después de su victoria electoral en 2011.
Grange es una marca emblemática y sinónimo de vino caro australiano. Los añejos Grange figuran entre los mejores de Australia, aunque los de 1959 no son los más prominentes.
O'Farrell, que se describió como un "no aficionado a los vinos", tenía por ley que declarar ese regalo caro ante el registro público a fin de disuadir a donadores políticos de que compren influencias.
Explicó que anunció este miércoles su renuncia debido a que se le indicó que había escrito una nota de agradecimiento a Di Girolamo, en tanto que su esposa tendrá que enfrentar a la Comisión Independiente Contra la Corrupción, una agencia que investiga las acusaciones sobre la materia.
"Queridos Nick y Jodie", escribió O'Farrell en la nota. "Queremos agradecerles por su amable nota y el vino maravilloso. 1959 fue un buen año, aun cuando está cada vez más distante", según la nota de O'Farrell. 1959 se refería al año de nacimiento del funcionario y del añejamiento del vino.
"Gracias por todo su apoyo", escribió O'Farrell, quien firmó la misiva a nombre de su esposa: "Cordiales saludos de Barry y Rosemary".
O'Farrell aceptó que había escrito la carta, pero sostuvo que no recordaba haber recibido el vino.
Dijo que renunciaría oficialmente la semana entrante durante una reunión de legisladores que pertenecen a su partido, el Liberal, de centroderecha. El partido elegirá después a un nuevo primer ministro estatal de sus filas.
O'Farrell, que vivió de niño en una vivienda estatal y se creó una reputación de político íntegro sin reproches, no ha dicho si renunciará al parlamento estatal.
"He aceptado que he tenido un enorme fallo de memoria", expresó O'Farrell a la prensa.
"Todavía no puedo explicar la llegada de un regalo que no recuerdo, o su ausencia, que en verdad todavía no puedo explicar", apuntó.
Posteriormente, el mismo miércoles O'Farrell dijo a la comisión investigadora que jamás otorgó trato especial alguno a la empresa de Di Girolamo, la Australian Water Holdings.