"Sinceramente me doy cuenta de que no existe la palabra justicia. Ni 25 años de cárcel lo van a regenerar al que lo mató ", declaró entre lágrimas Marcelo Romero, hijo del conductor asesinado. Según explicó, su padre fue encerrado por otro vehículo luego de dejar a una pasajera. Rápidamente cedió y les entregó las llaves del rodado pero los delincuentes igualmente lo ultimaron.
"Se llevaron a mi ídolo, mi papá era todo. Hace un mes que convivía con él por un problema de salud. Había dejado de tomar. No me lo mata el alcohol y sí me lo matan estos. Destruyeron a una familia", aseguró su hijo.
El crimen se produjo en la noche del miércoles, alrededor de las 23, en la calle Guatemala, entre Terrada y Parral, donde dos delincuentes bajaron de un Volkswagen Bora y atacaron a Romero, que trabajaba con un Chevrolet Corsa. Uno de los asaltantes obligó al remisero a salir del auto y lo mató de un balazo en la cabeza para luego escapar en el vehículo robado junto a su cómplice.
Los vecinos de la zona se organizaron y salieron a protestar por mayor seguridad. Pidieron respuestas a la Policía y al intendente y bloquearon durante más de tres horas la salida de la morgue de la provincia de Buenos Aires. "Mi papa estaba tirado arriba de la camioneta de la morgue. Gracias a los vecinos no lo dejaron irse así", finalizó.
El asesinato de Romero se suma a una triste lista que en las últimas horas también incluyó a Martín Ledesma, un joven de 24 años que fue asesinado de un disparo cuando intentó defender a su papá de un asalto, también en el partido de La Matanza. Durante la misma noche también fue atacado a golpes el ex presidente de Racing Juan Destéfano por delincuentes que ingresaron durante la madrugada a su domicilio en Sarandí.