, líder mundial del sector editorial, adquirió a Alfaguara, propiedad del grupo Prisa, por 100.2 millones de dólares. De esta manera,
se sumarán a la red de la multinacional, que ya gestiona
.
Quedan excluidas de la venta el segmento de obras y actividad que realizan Alfaguara Infantil y Juvenil dirigidas al sector escolar, que seguirán en Santillana y que representan el 87 por ciento de los ingresos de la empresa. El gigante editorial –constituido por el grupo alemán Bertelsmann y el inglés Pearson desde julio de 2012, opera en 22 países, incluida la Argentina.
La noticia de la posible venta de Alfaguara, fundada hace 50 años, se rumoreó desde hace meses. Fue así que el pasado diciembre Prisa remitió una aclaración a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) para desmentir que se hubiese producido entonces la operación.
Al comunicar el acuerdo con Santillana, los nuevos dueños de Alfaguara garantizaron que los cambios para los autores y los lectores no serán abruptos. "Mantendremos la identidad y la independencia de todos los sellos. Los autores seguirán siendo nuestra prioridad y nos esforzaremos por ofrecer un apoyo editorial y comercial de la mayor calidad para sus libros", dijo Nuria Cabutí Brull, directora general de Penguin Random House Grupo Editorial, la filial en lengua hispana de la compañía.