En enero último, la Argentina presentó ante las autoridades del Club de París los lineamientos generales sobre una propuesta de cancelación de su deuda. Luego de intercambios entre las partes en las semanas siguientes, a fines de la semana pasada se concretó la invitación formal del grupo de acreedores.
Inicialmente, la fecha que dio a conocer el foro, a través de su secretaria general, Clotilde L`Angevin, fue la del 26 de mayo. Pero ayer, la presidente Cristina Kirchner precisó que las conversaciones comenzarán dos días después, el 28 de mayo, en París.
La propuesta presentada por el gobierno nacional busca "fomentar los flujos de inversión que recibe el país con el objetivo de afrontar nuevos desafíos, luego de un período de diez años de crecimiento económico elevado y sostenido", indicaron desde Economía.
En ese marco, sin mencionar al FMI, la Argentina se mostró dispuesta a "proponer y aceptar un auditor independiente para analizar los flujos financieros del país", de acuerdo al texto del plan de pago elevado al Club de París, que publica el diario La Nación.
En la fórmula de la Casa Rosada, añade el matutino, la Argentina acepta pagar toda su deuda, capital, intereses y penalidades, que llegaba en el 2011 a cerca de 9.000 millones de dólares, según los últimos datos disponibles.