Por las inundaciones, los príncipes William y Harry repartieron sacos de arena

Las fuertes lluvias dejaron 25.000 hogares sin electricidad. Este viernes, hubo nuevas precipitaciones en la zona afectada por la crecida del Támesis. El premier David Cameron pidió ayuda a la Unión Europea

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Ante las inundaciones provocadas por las intensas lluvias que afectan desde hace semanas al Reino Unido, los príncipes William y Harry, nietos de la reina Isabel II, acudieron a Datchet, una de las localidades más afectadas -en el condado de Berkshire-, y cargaron al hombro sacos de arena para repartir entre los residentes. En el área del llamado Valle del Támesis, próximo a Londres, las autoridades facilitaron unos 30.000 costales de arena para que la gente pudiera proteger sus propiedades ante la crecida del río.

El primer ministro del Reino Unido, David Cameron, aseguró este viernes que "hará todo lo que sea necesario" para ayudar a los damnificados. Tras reconocer que es un "momento difícil", indicó que el país sufre el comienzo de año más lluvioso en 250 años. "Hemos tratado de aplicar medidas de emergencia lo más rápido que pudimos", afirmó a la cadena ITV.

Las inundaciones han provocado millonarias pérdidas materiales, por lo que Cameron prometió que habrá fondos disponibles para los afectados. Para ello, pidió asistencia urgente a los países europeos. "El dinero que necesito para los agricultores británicos es del presupuesto de la Unión Europea", aseguró. Esta declaración despertó fuertes críticas en Gran Bretaña, ya que de resultar reelegido el próximo año, Cameron convocará a un referendo en 2017 sobre la pertenencia del país al bloque europeo.

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Por las lluvias y los fuertes vientos, que este viernes se intensificaron, unos 25.000 hogares se quedaron sin electricidad, mientras que miles de familias se vieron obligadas a abandonar sus casas. La Agencia del Medio Ambiente tiene en vigencia 23 alertas "graves" de inundaciones -con riesgo para la vida- en los condados de Berkshire y Surrey (a las afueras de Londres); Somerset, Cornualles y Dorset (oeste), así como en Gloucestershire (noroeste). La Agencia tiene, además, otras 350 alertas de inundaciones en las mismas zonas, pero de menor gravedad.

Las inundaciones también han provocado problemas en los servicios ferroviarios, con numerosas cancelaciones y retrasos. Muchas carreteras permanecen cerradas, ya sea por el agua, como por la caída de árboles, dado que los vientos alcanzaron, en los últimos días, una velocidad de 160 kilómetros por hora en varias zonas de Inglaterra.

Según el Servicio Meteorológico británico, los vientos en las islas Sorlingas, próximas a la costa de Cornualles (suroeste de Inglaterra), llegaron este viernes a 120 kilómetros por hora, mientras que hay pronóstico de nieve en algunas áreas del norte del país.

La Policía informó de la muerte hoy en Gwynedd (Gales) de un hombre de 77 años que el miércoles fue golpeado por la caída de un árbol derribado por los fuertes vientos y estaba hospitalizado.

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