Una falsa portada de la revista Time con la infanta Cristina es furor en España

Tras su imputación por fraude fiscal y lavado de dinero, una apócrifa imagen de la hija menor del rey Juan Carlos encarcelada revoluciona las redes sociales. La hija del monarca enfrenta una condena de diez años en prisión de ser encontrada culpable

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Una apócrifa tapa de la reconocida revista norteamericana Time, en la que puede verse encarcelada a la infanta Cristina, es furor en las redes sociales españolas, a días de que un juez la imputara por fraude fiscal y lavado de dinero.


En la imagen, la hija menor del rey Juan Carlos aparece cabizbaja y las rayas rojas del logo de la revista se estiran para simular unas rejas carcelarias. Además, un epígrafe reza: "La princesa Cristina, sospechosa en un caso de corrupción".


Se desconoce todavía el autor de este montaje, pero su éxito ha sido tal que la infanta Cristina volvió a ser Trending Topic en Twitter gracias a esta imagen.


El martes pasado, un juez de Palma de Mallorca llamó  a declarar como imputada a la infanta Cristina por un delito fiscal y de blanqueo de capital dentro del caso de corrupción en el que está implicado su marido, Iñaki Urdangarin, en un nuevo revés para una familia real española que intenta recuperar la popularidad perdida.

La cita de la hija menor del Rey ante el juez está prevista para el sábado 8 de marzo a las 10:00 horas, tratándose de la primera vez en que declararía por indicios de delito un miembro de la realeza española

"Simplemente lo único que se pretende es brindar a ésta la oportunidad de que en sede judicial facilite explicaciones sobre hechos indiciarios de delito", dijo el juez José Castro en un auto contundente de más de 200 páginas.

El defensor de la infanta, el abogado Miquel Roca, un renombrado político de la transición española, anunció que la defensa apelaría la resolución judicial.

La nueva imputación, que pedía la acusación popular del grupo Manos Limpias y a la que se opusieron la Fiscalía y la Abogacía del Estado el pasado noviembre, se produjo después de que se conociese que la infanta y su esposo habían pagado gastos personales, como un iPhone o libros infantiles, con cargo a Aizoon, una empresa mercantil sin actividad que compartían al 50 por ciento y a la que Urdangarin desvió presuntamente fondos públicos.