y esa fue
, en un encuentro que perdía en el complemento y donde no encontraba los caminos
quien se fue por doble amonestación
La primera amarilla fue porque se adelantó en un tiro libre de Boca, pero le explicó al árbitro que Juan Román Riquelme amagó dos veces. Luego, a los cuatro minutos, Cristian Erbes lo tocó en el área -en un contraataque-, pero el volante cayó de manera exagerada y el juez sostuvo que simuló. Esto dejó a Tigre con diez y al irse de la cancha, el enganche aplaudió irónicamente a Herrera y a Riquelme porque consideró que fue el responsable de la primera amonestación. La realidad es que no fue penal, pero que la amarilla no debió ser sacada.
Más allá de eso, Pérez García dejó a su equipo con 10 en medio de muchas dudas, porque para Tigre fue un claro penal y para los de Boca la segunda amarilla estuvo bien. No obstante, de haber quedado a un paso del 0-2, el local pasó a jugar con superioridad numérica y logró darlo vuelta 2 a 1, en lo que fue un triunfo clave que, entre otras cosas, lo dejó a dos del líder Newell´s. Si hubiese perdido, las chances de ser campeón se habrían desvanecido por completo para el conjunto de La Ribera.